miércoles, 26 de diciembre de 2012

El karma es muy "cabrón"



     En realidad, yo nunca me había planteado esas cosas de el Karma, el Nirvana, la reencarnación, etc, etc.

     Hace tiempo, una persona me hablaba insistentemente del Karma y me decía que él creía firmemente en su existencia.

     Como ya he dicho antes, lo cierto es que ni me lo había planteado y a pesar que el fulano era muy constante en su idea sobre una fuerza que hacía que todo lo que nosotros proyectábamos nos volviera del mismo modo, a él las cosas no le iban muy bien y si en apariencia este chico era tan buena persona, yo en su lugar ya me habría planteado que quien le explicó lo del Karma, le dio gato por liebre... o quizá... que no era tan buena persona como aparentaba... que yo creo que va a ser eso...
   
     Con todo esto, hace ya unos días que me vengo planteando la realidad del susodicho bicho, y es que en cuestión de dos semanas más o menos, las casualidades se han venido dando a mi alrededor.

     Cena de Navidad, una de tantas que se dan por estas fechas, pero esta concretamente era la Cena de Navidad en Sotillo, donde si se pierden los papeles, se han perdido, que total es un pueblo donde todo el mundo se conoce y si tú los pierdes alguien los encontrará y te los devolverá  a la mañana siguiente o en su defecto alguien se encargará de dar testimonio con cámara en mano para mostrarte con fotos y vídeos, como y donde fuiste perdiendo cada uno de ellos.

     En ese caso, la reportera dicharachera, cámara en mano fui yo, no mencionaré aquí, el nombre de la modelo de los robados, porque podrían rodar cabezas, la mía principalmente.

     Otro día, uno cualquiera en el trabajo, llega una cliente un poco impertinente, además de un tanto apurada, metiéndome más y más prisa, porque tenía que coger un avión en hora y media hacía República Dominicana y la señorita se había emperrado en que la estaba atendiendo despacio porque era extranjera. (Cosas del Karma, seguro ella era creyente y en su país trató mal a un extranjero y como ya se sabe que el señor Karma todo lo devuelve y no se queda con nada que no le pertenezca, se lo trajo de vuelta)

     Yo, que cuando la gente es tan mal educada me pone de muy, muy mala leche, le comenté que como comprendería yo no tenía ningún interés en tenerla esperando delante del mostrador, pero que la política de la empresa era la política de la empresa y hasta que no tuviera todo atado y bien atado no se podía marchar.

     Al día siguiente volvió, había perdido el avión, y es que por lo visto los menos de diez minutos que pasó en mi oficina influyeron muchísimo para que no pudiera alcanzar su vuelo, seguramente no tuvo nada que ver, que ella estuviera en Atocha a las dos de la tarde si su vuelo salía a las tres y media de la tarde y tuviera que facturar el maletón que llevaba consigo el día anterior.

     Y ahí es donde me cae simpático el Karma, y es que la culpa de lo que te pase, nunca va a ser del de al lado, sino de ti mismo, ya que si te pasa algo malo, es porque tú has hecho algo igual de malo anteriormente.

     ¿Qué me pasó días después?
     
                   Que perdí el tren:

     Lunes, cumpleaños de mi hermana, salgo de trabajar a las tres, me cojo el tren, llego a Toledo, me recoge mi hermana que inocente de ella no sabe que estoy allí porque la he organizado una fiesta sorpresa, celebramos la fiesta y al día siguiente mi hermana me lleva a coger el tren, entro a las 7:30 de la mañana, abro oficinas, soy la que tiene la llave, mi compañera nueva, por lo cual no tengo su teléfono, tiene que esperar a que yo llegue y voy y pierdo el tren, el de las 6:50, el tren que tarda algo así como 25 minutos en llegar a Atocha voy y lo pierdo, con mi consiguiente ataque de nervios, ya que en mi empresa la puntualidad es una prioridad, y si tienes las llaves ya ni te cuento.

     A las 6:50, salimos como alma que lleva el diablo hacía Madrid, y llegué viva, atacada de los nervios pero viva, tarde pero viva.

     Dejadme hacer un inciso al respecto de esto:    Si alguien de las personas que está leyendo esto, conoce a mi familia, por favor, en mi casa, mi hermana y yo omitimos conscientemente la pérdida de ese tren, es decir que para mi familia, yo cogí el tren, a ver si algún o alguna bocachancla lo va a decir y después el Karma se ceba con vosotros revelando algún secreto oculto. Yo  lo digo por vosotros eh, nada que ver con que no quiera que mi tía se entere que perdí el dichoso tren.

     Avanzamos en el tiempo, día del fin del mundo, el mundo no se acaba y yo lo quiero celebrar, salgo de fiesta con mi amiga Ana, primero un cocktail, luego una copa y luego otra, yo estoy en mi salsa, más feliz que un regaliz, más ancha que pancha, y así sucesivamente expresiones varias que demuestren mi alegría y lo bien que me lo estaba pasando.

     Volvemos a casa, y yo ya he decidido que me voy a la de Ana, ahora doy gracias al Karma, por haberme hecho tomar la decisión de irme con ella, porque hasta que no llegué a su casa y topé contra el suelo de su cuarto no fui consciente de lo mal que iba (Si esto me pilla sola de vuelta a casa en el autobus igual me atracan, o no, porque como yo no he atracado nunca a nadie, pues igual el Karma eso, no me lo trae a mí de vuelta, por otro lado difícilmente que me lo traiga de vuelta, si en realidad nunca hubo ida )

     Lo que si que tuvo efecto boomerang fue mi momento paparazzi en Sotillo y es que, mientras yo estaba tirada en el suelo, con el vestido subido hasta la cintura, descalza, con los pelos de loca por toda la cara, el maquillaje seguramente un poco picassiano y murmurando algo así como:

            - Ay Dios mio, que mal estoy-

     Ahí mi querida amiga Ana, en representación del Karma se dedicó a hacerme y repartir fotos con mis amigas, para recordarme al día siguiente como y cuando perdí yo los papeles.

 
                        ¡¡¡¡ Pues eso, cuidado con el KARMA!!!!
   

   

martes, 18 de diciembre de 2012

Talleres oficiales, pestañas postizas y manicura francesa; además de 1000 dolares en el bolsillo




  Rememorando viejas palabras, vuelvo a admitir públicamente que soy un tanto desastrosa, vaga, despistada y muy dejada, además de poco voluntariosa y claro, luego me quejo de muchas cosas; pero teniendo en cuenta, que una de las teorías que sustenta mi desastrosa vida es aquella de "la suerte no se tiene, sino que se busca"  pues en realidad, no se de que me quejo.

   Ayer, llegué a casa, estaba sola, nadie que me molestara, nadie que ocupara el baño, nadie con quien tener que compaginarme para cenar... Así que, estando en esas decidí ducharme en cuanto terminara de envolver los regalos de mi hermana; pero para no variar, me lié, me puse una serie y me lié...

    Al final, estaba metiendome en la ducha a las diez de la noche, mientras una triste hamburguesa, con su triste loncha de queso y su triste paquetito de ketchup, de estos que te sobran del BIGKING, (eso si no has pedido el menú infantil, como suelo hacer yo) me esperaba en la cocina para cenar rapidito, en cuanto saliera de la ducha.

    Como al día siguiente tenía que madrugar, ya ni me molesté en echarme crema, así que si no me molesté en eso, imaginad que pensé acerca de secarme y alisarme el pelo; y aunque he de decir que al menos si me entretuve en peinarme el flequillo, ya que el estilo Tintin, no me acaba de quedar muy bien,  era muy consciente de que la persona que ese día salía por la puerta de mi casa iba fea, y que lo suyo sería no mirarme en todo el día, en cualquier espejo que se me cruzara por delante, porque si la payasa que se reflejaba en el fondo me gritaba lo horrorosa que estaba, tendría que liarme a golpes con ella y tampoco era plan.

    Para colmo de males, siempre pasa que en días en que te sabes más que fea, se te presenta en la oficina, o similares, la típica chica de 1.70, con sus megapestañas, sus uñas muy bien pintadas, su bolso de Carolina Herrera y su fajo de mil dolares para cambiar.

    La miras y piensas, cuanto asco te da, y la que diga lo contrario, miente, que las tías somos muy pero que muy envidiosas.

    De pronto suena su móvil y contesta:

    -Hola cariño (muy dulcemente, encima va a ser hasta cariñosa la chica) - Nada, aquí haciendo cosas, (dulcemente) - Pues es que no puedo, me tengo que hacer las uñas y las pestañas que ya las tengo blancas (menos dulcemente ella y yo con cara de ¡¡AJA, tenías truco maja!! y sí, también preguntándome a mí misma como se te ponen las pestañas blancas ) - Joder!!!! pues que quieres que haga si tengo que ponerme todo eso??? (Ningún tipo de dulzura asoma ya a sus labios, si es que al final a todas se nos cae la máscara)

    Cuelga enfadada con un Ciao a su cariño y un adios a mí, que aún tengo la autoestima por los suelos, mientras me veo reflejada un poquito en el cristal del mostrador de la oficina, con unos pelillos que salen disparados de mi sien, como si fueran cuernos de caracol, un flequillo mal peinado y unos diez centímetros menos de altura (Puede que la chica también, llevara megatacones, y eso, también es truco; pero seguiría sin calmar mi ego herido)

    Entonces, vuelve a surgir una de mis filosofías de mi vida, esa de la que he hablado antes, la de que la suerte no se tiene, sino que se busca; y me lleva a comprender que:

    Si yo no fuera tan dejada, ayer, a las diez, ya tendría yo mi pelito peinado y mis uñitas cortadas, limadas y pintadas.

    Además de esto, si yo fuera rica, podría quitarme lo blanco de las pestañas, cuando lo encontrase, eso sí, pero vamos que me lo quitaría y además iría divinisima de la muerte con mi bolso de Carolina Herrera y mis cejitas bien perfiladas.

    Y es que cuidado, que todos los días me lo digo a mí misma:
        - Tere, cualquier día te encuentras a Juanra por Atocha, sí, ese del programa "Lo sabe , no lo sabe" y te sacan horrorosa en la tele.-
    Y es que tengo que reconocer que esto ya me ha pasado, Hugo Silva y Mario Casas, toda una mañana grabando una película en el portal de mi oficina y yo... con estos pelos.
    Ni que decir tiene, que no me hice foto ninguna, que sí, que muy famosos, que muy guapos, pero que yo con estos pelos, no me hago fotos.

    Y es que concluyendo, ¡¡¡¡chicas!!!! ninguna somos feas, es sólo que pasamos menos tiempo por chapa y pintura y que cuando unas pueden permitirse ir a los talleres oficiales, otras, nos tenemos que conformar con el taller del barrio; Porque para presumir hay que sufrir, además de tener tiempo y sobre todo dinero...

sábado, 15 de diciembre de 2012

Cabezonería constante






    Nací cabezona... cabezona de ideas fijas, no de esas de cabeza desmesurada.

    Nací de este tipo de cabezonas con ideas, teorías y sentimientos marcados siempre por las mismas constantes, cabezona en la salud y en la enfermedad, cabezona en la riqueza y en la pobreza y creo también, que cabezona hasta que la muerte nos separe.

    Y me paro a pensarlo y lo cierto es que no lo entiendo; pues además de cabezona, nací volátil e indecisa, veleta, ahora hago esto y ahora no lo hago, preferiría hacerlo el martes; o no, quizás sea mucho mejor hacerlo el viernes.

    Y así, aunando estos dos conceptos tan antónimos entre ellos, tan distintos en su forma de ser, tan constante uno, como inconstante el otro, así, así nací yo también.

   Quizá por eso no te quisiera el martes y sin embargo darme cuenta de cuanto te echaba de menos el viernes y descubrirme ante mi misma sabiendo que todo este circo de ahora sí y ahora no ha sido continuo con el tiempo.

    Volver a ponerme roja, cada vez que me pronunciaban tu nombre, y dejar al descubierto lo que yo pensaba escondido.

   Nací cabezona pero indecisa  rencorosa pero olvidadiza.
   Viví odiando tu segunda parte, porque quería ser dueña de la primera, quería nombrarte continuamente para después arrepentirme al instante.

   Y recordarte, recordarte continuamente en el momento que recuerdo que me había olvidado de tí. Porque soy cabezona, esto es así.

   Existen cosas alrededor de las personas, que no nos permiten olvidar, canciones, olores, sabores, esas cosas que nos obligan a afianzarnos más en nuestra propia cabezonería...
 
 De hecho, en un momento concreto de esta semana, en un lugar que soy incapaz de recordar, al igual que el día exacto en el que esto ocurrió, alguien pasó por mi lado y lo olí, y recordé algo y después caí, era el mismo olor que llevaba el chico que me besó por primera vez y según recordé, olvidé.

 Porque soy cabezona y no tenía ningún interés en que ese fuera un pensamiento de los de en la salud y en la enfermedad, porque era un pensamiento, que bien claro tenía que abandonaría a la primera de cambio, anteponiendo la riqueza a la pobreza, porque dudo firmemente, que ese pensamiento sea de esos hasta la muerte.

   Y me sorprendo, porque soy cabezona, y ahí estás, a raíz de cuatro estúpidas palabras.
 Recordando, aunque esta forma de recordar sea enfermiza.
 Presente, aunque no exista futuro.
 Mencionando cada historia, cada palabra, cada chiste y cada broma, porque soy así, cabezona y es el mejor modo tras estos años, de conseguir que ya si eso, sea la muerte la que nos separe.

 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

A mi me da, que me estoy quedando calva!!!!!!!!!!!



    Ahora que me he cortado el pelo (demasiado) y obviamente ya he dado parte de ello en mi red social favorita, he recordado algunas  de mis tantas historias de venturas y desventuras en esta relación de amor-odio que he mantenido de forma perpetua con mi cabellera.

    No recuerdo exactamente el momento en que empecé a odiar el pelaje que cubre mi cabeza, puede ser por aquellas tantas veces que me vi asedidada por mis compañeros del colegio, a los que mi pelo debía causarles gran sensación, pues constantemente hablaban de mi pelo de estropajo...
 
    Puede ser que empezase a odiarlo cada mañana, mientras mi abuela me peinaba y me enseñaba las oraciones cristianas, que aún hoy, y no será por la práctica, tengo grabadas a fuego en la memoria, junto a los tirones de pelo para desenredarlo y su frase machacona que decía:

    -  MÁS SUFRIÓ CRISTO EN LA CRUZ...

    Tampoco recuerdo cuando empecé a quererlo, probablemente fuera el día que jugando en el parque Lourdes (leedlo Lurdes, por favor, no soporta que pronuncien la "O") tiró un pedazo de piedra desde la paloma, que fue a dar en mi cabeza... Don Javier, me cogió mientras yo lloraba y soltó la expresión de "Te has salvado por los pelos" y yo con la inocencia de los seis años, me creí que eso no era una expresión y que tanto pelo en la cabeza por fin habían servido para algo.

    Más tarde llegué al instituto, donde mi pelo tampoco era muy apreciado y me empeñaba en embadurnarlo de gomina y espuma; de espuma y gomina y así insistentemente para que la pelambrera no abultase más de lo deseado...

     Y sin embargo yo lo quería, fuera porque me salvó de morir descalabrada con seis años o porque era mío...  pero yo lo quería, lo mimaba, intentaba que pareciese un pelo normal, igual al del resto de las chicas de mi clase... Yo sólo quería tener flequillo como ellas, y como eso era lo que quería, eso fue lo que intenté consiguiendo simplemente un lío de púas de peine y pelos enredados, al cual finalmente sólo se pudo liberar con la ayuda de mi vecina y unos alicates.
    Lo se, al leer esto seguro estáis pensando que me lo estoy inventando, pero así como suena fue, mi abuela tuvo que llamar a la vecina y tuvieron que romper el peine con unos alicates, porque sino me iba a mi curso de teatro con el peine colgando en la frente.

    Con el tiempo, llegué a la conclusión que la mejor opción para mi cabello, era una cola de caballo, y así lucía la mayor parte de las veces, hasta que un día, y de verdad que no se como, aunque tengo una ligera idea de cómo pudieron darse los hechos, me levanté con dos rastas en la zona capilar, perteneciente a mi nuca...

   Como pensé que mi tía me mataría cuando viera la que había montado en mi cabeza, estuve callada durante casi un año, sufriendo en silencio mis rastas y pasé el tiempo transcurrido de los 14 a los 15 años con un moño de vieja constante.

   Finalmente un  día saqué valor y me las corté, primero una, un tiempo después otra...
    Conseguí que la coquetería pudiera más que la vergüenza y le expliqué a la señorita peluquera lo que había hecho con mi cabeza, dando solución al problema que me había tenido en vilo durante algo así como un año.

    A pesar de todo esto, me reafirmo, de verdad que yo quiero a mi pelo, llegué a acostumbrarme a tener el pelo que tenía, me miraba en el espejo y acepté que ese pelo sería mi seña de identidad y empecé a quererlo con locura, porque me gustaba como se quedaba esa melena de león...

    Pero como ya dije al principio, esto ha sido una relación de amor-odio y al final estas relaciones o se mueren o te acaban matando; y yo tengo la sospecha, que mi pelo se ha cansado de tanto maltrato y desplantes por mi parte y es que así, como estas cosas suelen ser, se está marchando poco a poco, se está yendo, seguramente cansado de está situación en la que no se siente valorado, se marcha a través de la funda de mi almohada, a través del desagüe de la bañera, a través del cepillo con el que me peino cada día.

    Lo veo agonizando en el suelo del cuarto de baño, en mis sofás blancos impolutos (Salvo por las manchas de rotulador que hizo mi sobrina y las que yo misma hice al intentar limpiarlos) Ya no se preocupa de lucir como antes, está soso, sin vida, quizá este maltrato mío, le ha llevado a una depresión y finalmente ha dicho

           "BASTA, HASTA AQUÍ LLEGA NUESTRA RELACIÓN..."

     ¿Y cómo decirlo...?  pero ay Dios!!! si me quedo calva, como te voy a echar de menos...



domingo, 14 de octubre de 2012

Como suspender el práctico de conducir, cuando el examinador esté empeñado en aprobarte.



     A veces me pregunto si esto de escribir me beneficia de algún modo; y es que creo que cada vez que lo hago, casi siempre es para exponer mis penas, mis andanzas de freaky, que ni siquiera encajan en un estereotipo de rarita predeterminado (Vamos, que ni entre los raros encuentro mi sitio) o para contar lo poco habilidosa que soy para miles y miles de cosas.

    En conclusión, mala propaganda hago de mi persona en el artilugio este.

    Por otro lado, cuando la gente me mira raro y me crítica porque he puesto tal estado en Facebook, porque he contado por aquí que se me ha roto una uña, sino ha sido esa vez el corazón, o porque mando mensajes subliminales vía estados facebookarios, he de admitir, que me siento mal, pienso que tienen razón e igual es cierto que hablo demasiado de mi vida en espacios que comparto con personas que ni quieren ni deben saber tanto de ella; sin embargo, luego lo pienso y es que en realidad me da igual, que sí!!, que lo sufro en el momento en que me lo reprochan; pero que esa gente no entiende el nivel que en mi vida alcanza escribir como me siento.

    Para mí, escribir es catártico (y quien no sepa lo que significa eso, que lo busque, porque es el resumen y la esencia de toda la parrafada anterior). Así que aquel que lo entienda genial y al que le moleste, con no leerlo le basta, que se llama libertad de expresión... Pero es que al español le encanta criticar (yo me incluyo, por supuesto.)

   Así que nuevamente haciendo mella en mi imagen, expondré lo poco habilidosa que fui examinándome del carnet de conducir:

    El día anterior al examen, me dice mi profesor, que voy yo sola, en el último turno y que el examen va a ser coser y cantar porque va a durar diez minutos, que con hacer un examen medio regular iba a estar aprobada.

    Llega el día siguiente, el último turno, yo sola, comenzamos el examen:

         -Señorita, gire usted a la izquierda- La señorita, que soy yo, gira a la izquierda.
         - Señorita, cuando vea un sitio, estacione- Dos minutos de examen y ya me piden que estacione, me paro, ¡¡¡Madre mía donde me paro!!! Me mira el señor y me dice:

          - Déjelo, déjelo, que este sitio es muy pequeño y ya no hay más huecos para aparcar, olvídese de estacionar, siga adelante- y viendo mi evidente estado de nervios puntualiza- No vaya usted a aparcar ahí, que eso es una entrada y salida de camiones.- Madre mía!!! Definitivamente o debía ver que estaba tensa a más no poder o debió pensar que era idiota perdida.

    Así que continuamos, giro a la derecha, giro a la izquierda, un stop, doble detención innecesaria, otro stop, obviar la doble detención, esta vez necesaria... Y he aquí la frase que sentenció mi muerte en el ámbito de la circulación:

          -Señorita, haga usted un cambio de sentido a la izquierda.

¡¡¡Ay Dios mio!!! (Que ya me vale, teniendo en cuenta que aún no tengo muy claro si soy atea o no, vaya de quien me fui a acordar en ese momento.)
 
    Yo miraba a un lado y a otro y me preguntaba a mí misma, donde quería el buen señor que hiciera un cambio de sentido, si no había glorietas, ni raquetas, ni nada similar para hacerlo.

    Le eché valor al asunto, giré a la izquierda, mientras seguía pensando donde hacer el bendito cambio, porque yo seguía sin ver nada.

    Y ahí estaba mi salvación, lo vi y pensé, esta es la tuya Teresa, aquí, aquí es donde tienes que hacer el cambio de sentido...

    Miro, miro, aviso con el intermitente izquierdo, gira rassss y en esas en las que me hallo girando oigo:

          -Señorita ¿Qué hace usted?- Y en ese momento, yo que siempre he sido de la teoría de que en cuestión de sentimientos, lo mejor en esta vida es ser sincera; me paro... suspiro... y finalmente le digo:

           - La verdad que no lo se...- Y es que  además de poco habilidosa, nerviosa y sincera, también estoy sorda como una tapia y donde el señor me digo un cambie de dirección a la izquierda, yo entendí un cambie de sentido a la izquierda, sentenciando de este modo a mi L a una muerte súbita sin posibilidad de reanimación cardíaca.

    A pesar de todo, he de confesar que estoy contenta, y es que mi profesor me ha dicho, que seré nerviosa y bien es cierto que me lo tengo que controlar; pero que soy la que mejor arranca de la autoescuela...

     ¡¡¡Ahí es na!!!!


sábado, 29 de septiembre de 2012

Policías ladradores y teorías sociológicas




     Hace bastantes días que no escribo, (¡¡¡estoy de vacaciones!!!) y hoy tampoco lo voy a hacer, solo quería compartir aquí un "minipensamiento" (mi estado de facebook, aunque mejor redactado) a raíz de la situación actual del país;

   Y es que, hace años, en Sociología de la Familia, estudiamos, algunas teorías sobre los maltratadores.
    Una de ellas, decía que la posición que el hombre, ocupaba en la familia, se había desplazado debido  al avance de la Sociedad, al acceso de la mujer al trabajo y la adquisición de ésta misma, de una independencia económica, social e intelectual.
    Por todo ello, el hombre, sentía que perdía el puesto, que históricamente, le pertenecía, y ante la inseguridad que esto le provocaba, finalmente usaba la fuerza bruta para demostrar que era él, el que mandaba. (Era una teoría, que no la única)

    Si nos paramos a pensarlo, hoy en día, hemos perdido el respeto, o quizás sería mejor decir el miedo, a los policías.
    Pensamos por nosotros mismos, sabemos que el que tengan la fuerza, no les hace tener la razón, que el que tengan "legitimidad histórica" no consigue hacer ya, que la gente se calle y finalmente por todo esto, son ellos los que tienen miedo y terminan actuando como un maltratador, tratando de imponer su ley a golpes...

    Ademas, sólo tenemos que pensar... ¿¿¿Qué hacen los perros cuando tienen miedo???


        - LADRAN

 

sábado, 15 de septiembre de 2012

Pedir lo que es mio o mis 19 céntimos por favor



     Recuerdo con especial cariño, las tardes de los Sábados a mi edad de 16 años y alrededores.

    Después de comer, solía bajar a tomar el café con mis amigos y ya concretábamos la hora en que saldríamos de fiesta, después subía a casa y mientras hacía pereza entre el que me pongo y que no me pongo o la raya de este ojo se ha quedado más gruesa que la del otro, me sentaba con mi abuela a ver Cine de Barrio.
    Doy por hecho que todos sabemos de que iba el programa en cuestión, y támpoco tenía nada especial, más allá de la pélicula española de épocas de antaño y simplemente sentarme con mi abuela a disfrutarlo.

    Pues bien,  recuerdo una película en la que Paco Martinez Soria, exigía la devolución de 257 pesetas que un ladrón había robado cuando el iba a hacer el ingreso en el banco.
    El banquero decía que el dinero se lo habían robado al señor y por lo tanto no existía tal ingreso y el protagonista que ese dinero ya pertenecía al banco y debía reflejarse por tanto en la cartilla del banco.

    Esta historia narrada en la película, tiene sus puntos graciosos y te hace pasar un rato entretenido en casa, si no tienes nada mejor que hacer. (Podeis llamarme frikey; pero me reafirmo; yo disfrutaba esta situación enormemente) El problema llega, cuando la realidad supera la ficción y te encuentras con este tipo de personas en la vida real.
    Y dejando claro, como tantas veces he dicho, lo especial que puedo llegar a ser en ciertas situaciones, yo no voy a ser menos...

    ¡¡¡Yo soy así, como este señor!!! No soporto que me tomen el pelo, ni me tengan por tonta y creo que muchas veces ese miedo exacerbado hace que pierda el norte y me pase peleando por mis derechos:

     Situaciones como discutir con los administrativos de la autoescuela por que en un par de ocasiones pretenden cobrarme las clases a mayor precio que el que yo firmé, pues es normal quejarse, al menos eso creo yo.

    Llamar a tu banco para "cagarte en su madre" porque intentan tomar el pelo a tu hermana cuando se dirige a sacar dinero y no la dejan sacar la cantidad que quiere porque según ellos no se puede, es normal, vuelvo a suponer yo.

   Pero el colmo de "Yo sólo pido lo que me pertenece" llega a su punto más álgido el siguiente día:

      Me encuentro haciendo la compra con una amiga, la compra la hace más ella que yo, por que yo sólo llevo un paquete de chicles que he cogido y del cual llevo el dinero justo preparado para pagar porque he visto el precio que señalaba el stand.
    Saludo, dejo el paquete de chicles en la cinta y a continuación los 60 céntimos que me cuestan los chicles, (que no lo digo yo, eh, que lo dice el precio que tienen colocado debajo de la caja).

     - Son 79 céntimos por favor.- Automáticamente, saco el monedero y busco los 19 céntimos que me faltan y de repente... me giro al precio y le digo a la chica:

    - Perdona, aquí pone que son sesenta-
    -Esos son los de peppermint, tú los has cogido de menta- Ahí ya, se me empieza a hinchar la vena, sale la Tere redicha y pedante y le suelto:

   - Es que peppermint es menta- ¡¡¡Venga Tere!!! Qué se noten tus sobresalientes en inglés y ese medio año tan poco aprovechado en Londres

   - Ya bueno, pero no debe ser lo mismo, porque aquí marca 0.79-

    -Te digo yo, que menta y peppermint es lo mismo- Así que ya la chica coge el teléfono y llama al encargado que le dice que sí, que es lo mismo, pero que el precio real son 0.79. Así que sin saber como, mis demonios se aplacan y pago, no sin antes decirle a la cajera, que eso no es así y lo tienen que cambiar.

   Y mi querida amiga, que mientras tanto está colocando la compra y pasando de su amiga, (perfectamente entendible, yo también lo haría si mi amiga montara ese lio por un paquete de chicles) me pregunta, que si había pagado lo que marcaba y le comento que por no discutir he pagado lo que la cajera decía.

    Ella me comenta, algo que yo ya sabía, y es que en derechos del consumidor ando yo muy puesta, y es que deben cobrarme lo que marca... Y ahí me empiezo a encender, viendo que me han tomado por tonta y no he exigido lo que por derecho me pertenecía, que no eran 19 céntimos, sino que me dieran la razón.

   Y en este punto todo el mundo pensará;
     - Bueno, para la próxima vez ya sabes, que no tienes que ceder- Pero yo que tengo un orgullo como una casa, me dí la vuelta, con mi ticket (En el cual ponía pepperment y ella decía que no era lo mismo que yo llevaba menta) con mi paquete de chicles y entré nuevamente en la superficie comercial.
 
     He de decir, que mientras iba para la caja concreta, observé que cada stand de chicles tenía un precio distinto (Así de redicha soy yo). y me fui a exigirle a la chica lo que por derecho me pertenecía.

    Visto, que la cajera no quería discutir me mandó a atención al cliente, donde con mi paquete, con mi ticket y con mi poca vergüenza, conseguí que me devolvieran los 0.19 centimos.

    La de atención al cliente, muda, me miró, me rehizo el ticket y me devolvió lo que era mio, mi amiga, muerta de la risa, mirando la cara de la empleada y yo más contenta que unas castañuelas, con el placer de conseguir lo mio, me doy la vuelta y la digo:

    - Oye, que no es por los 19 céntimos, es que en cada stand teneis un precio y yo creo que eso deberíais cambiarlo- La chica nuevamente muda, que ni siquiera me miro probablemente pensó, que en la vida, había encontrado una tía más payasa que yo.
  Pero creeis que si me diera vergüenza lo escribiría por aquí??? Ni una migaja, yo sólo exigía lo mio, siendo consciente que cuando sea vieja, voy a ser insufrible.

   Un trocito de la película, para que podais imaginar lo ridículo de la situación

                         http://www.youtube.com/watch?v=c4iVSTbSXgg

domingo, 9 de septiembre de 2012

Porno para mamas



     El español medio suele ser una persona un tanto hipócrita...

    Si algo he aprendido trabajando donde trabajo, es que todas las personas tenemos una determinada forma de ser en función del país donde nos hemos criado.

    ¡¡No es racismo!! es una conclusión sacada a base tratar día tras día con personas de diferentes nacionalidades y por ello, me atrevo a decir que represento el estereotipo español, en al menos un 99,9%.

    Los españoles somos cotillas, una barbaridad, sino de que ibais a estar algunos leyendo lo que pone aquí.
    Muchos de nosotros tenemos redes sociales abiertas y sin usar salvo para mirar al de al lado, no es mi caso.  Soy una persona creyente practicante, y actualizo mi estado mínimo una vez al día y dos en las fiestas de guardar y subo fotos de los bautizos y bodas y mi dios se llama Facebook, obviamente también cotilleo, que las viejas también van a misa a cotillear.

    Como decía antes, los españoles también somos hipócritas y medimos con diferente rasero las acciones de los demás, es decir:

    No es lo mismo la golfa de tu vecina que se acuesta con dos hombres a la vez, que esa amiga a la que tanto quieres que cada noche va con uno...

    Y esto es así, mi vecina por decirlo finamente, es una golfa y mi amiga, es una tía que sabe vivir la vida.

    Hipocresía pura y dura, vamos...


                                       

    Hace unas semanas, empecé a oír a hablar de la nueva trilogía, sí, esa que dicen que es porno.
    Quiso la casualidad, que ese mismo día que vi las ediciones  en el escaparate de la  Casa del Libro, una amiga me hablara de ellos y me los enviara por Internet.

    Y como somos de doble rasero, iba un poco cohibida leyendo en el tren, no fuera a ser que el de al lado mirara por encima del hombro y viera que lo que estaba leyendo se subía un poco de tono.

    En el trabajo, hablaba en bajito con mi compañera sobre el libro que leía no fueran a pensar que es que estaba un poco "salida"

    Y hoy, a la hora de la siesta, llama mi vecina de enfrente, que debe andar recién jubilada, nos ponemos a hablar de todo lo que se oye en estos pisos, que si el ruido, las voces y demás...

    Y así, como quien no quiere la cosa, nos cuenta que para dormir lo pasa mal, que no puede con los vecinos de al lado, porque según ella los oye "trikitri, trikitrá" y la mujer, ahí con sus 65 años, que lo oye y se pone fatal, y que claro, que el marido no puede pero que ella dice que no necesita porno ni nada similar.

    Y después de todo esto me confirmo a mí misma, que los españoles verdaderamente somos hipócritas:
   
                  - Yo esas cosas???? no, por el Santisimo Facebook, yo  no-

    Pero aquí por mucho que callemos el que menos y el que más, desde mi vecina la jubilada hasta el viejo verde del bar, el adolescente, la chica que sale de la pubertad, aquí el que no consume porno duro, consume  como he leído hace poco sobre el libro que me estoy leyendo, porno para mamás.



 

jueves, 30 de agosto de 2012

Pibones de charca, pibones de yate y la puerca Margarita




     Nosotras somos así, bueno quizá vosotras no tanto, ¡¡¡yo sí!!!! mucho, muchísimo...
    Son genes heredados de mi padre, si todo el mundo dice sí, yo voy a decir no, pero no con la boca chica, ni en bajito, ni un no, escrito así en "Times new roman y tamaño del once".
 
     No, yo cuando llevo la contraria, y esto suele ser casi siempre, la llevo hasta las últimas consecuencias, lo dicho, genetica heredada por genes paterno-filiales.

    ¿Entonces porque hablo de nosotras? Pues bien, porque en este caso somos nosotras, las que vamos a contracorriente, somos nosotras las que al contrario que el resto de los mortales hemos decidido llevar a cabo:

     ¡¡¡¡¡LA OPERACIÓN BUFANDA!!!!!

     Si señores, esto es así... ahora, en el mes de septiembre, cuando las carnes vuelven a esconderse, cuando ya no hace falta achicharrarse al sol, primero porque no lo hay y segundo, porque ya son ganas de sufrir en valde...
           - Chicaaa, pero quitate de ahí, no ves que ya toca chaquetita y pantalón largo??? A quien te crees que vas a engatusar a estas alturas del año????-

   Pues eso nosotras vamos a llevar a cabo la operación bufanda o comunmente conocida entre nosotras:

                   "OPERACION DE PIBÓN DE CHARCA DE PUEBLO A PIBON DE YATE"

Ahí, ahí, esa misma charca, en la que estais pensando todos ahora mismo, esa charca que es tan poco transparente, esa charca con ese aroma tan aroma, esa charca donde sí, efectivamente, donde se revuelca la puerca del Tio Ramón...

     El Tio Ramón es ese que te dice eso de:

     -Donde vas moza???? Arrequitate de la orilla de la charca que te vas a caer, etc, etc, o et caetera, et caetera- Que el tio Ramón es muy culto y sabe hasta latín.

    Y como en esas está el buen hombre y no nos deja acercarnos a la charca a hacer ostento de nuestro título, "Pibon de charca de pueblo" que siiii, que ya lo he dicho antes, la misma donde se "arrevuelca" la Margarita, la puerca del tio Ramón.
 
    Pues eso hemos decidido ponernos manos a la obra y pasar a convertirnos en pibones de yate.

    Disculpadme un momento que haga un inciso, pero no quiero yo quedar de tan culta como el Tio Ramón y por si alguien anda preguntandose porque escribo "pibón" con b, remitanse al google, wikipedia y demás buscadores, para posteriormente comprobar, que lo escribo como me da la gana, porque a fin de cuentas la palabra ni existe y como por excelencia, "pibe" es con b, en consecuencia, pibón, pues también.

    Vease también, que me documento para escribir (Es que estoy intentando ganar puntos en esto de los blogs, aunque parece que no resulta)

    La cuestión es esa, vueltas de las vacaciones en Portugal, donde hay mucho portugués,así como Ronaldo, que no me gusta nada, pero sí, hay mucho portugués, chicas y mucho portugués, pero portugés portugés, hemos decidido apuntarnos a Spinning.

    Vais a flipar renacuajos de la charca!!!!!!!! Nos vais a echar de menos cuando consigamos ser unos pibones de yate y tengais que conformaros con la "puerca el Tio Ramón"


viernes, 3 de agosto de 2012

Que bien lo has hecho!!!!!



     Me has dicho que no quieres nada, cuando como siempre que quiero que no te enfades me acerco a ti con cara de niña buena y lastimera y te he preguntado:

    - A ver dime qué es lo que quieres... así, haciendo pucheritos, como una niña pequeña para conseguir sacarte una sonrisa.
    - No quiero nada- Eso es lo que has dicho, y lo se, lo se y lo sabía ya de antes. Sabía que no querías nada, que lo que haces, lo haces porque sí, no porque busques encontrar un resultado en tus actos, lo haces porque nos quieres.
    Porque lo hacías con 21 años, como no lo vas a hacer ahora casi treinta años después, sin buscar nada a cambio sin ningún tipo de obligación, sin ningún interés más allá que nuestro bienestar.
    Y si crees conveniente el estar hasta las tres de la mañana vigilando que un vestido se seque porque la terquedad de tu sobrina, esta que escribe, es enorme, pero su dejadez es aún mayor, tú estás hasta las tres de la mañana vigilando, no vaya a ser que a cualquiera de los gatos que vagabundean en el patio, le de por lanzarse al vestido confundiendolo con cortinas.

    Y lo haces sin que nadie te lo pida, o sí, aunque se que no hace falta pedirlo, y lo haces bien, sobradamente bien.
    Consigues que lo usado parezca nuevo y lo nuevo brille aún más, aunque a ti no te guste el resultado, porque a mí me parecerá perfecto.
    Porque sabes hacer las cosas muy bien, entre ellas educar a dos niñas, siendo prácticamente tú una niña.
    Si lo pienso ahora y no me veo con 28, como es posible que tú si lo hicieras con 21.

     Y le dabas la vuelta a la tortilla, cuando decidí marcharme de España y llamaba todos los días llorando, porque no aguantaba.
    Y fuiste la primera que quiso que estudiara fuera de casa, a pesar del esfuerzo económico, querías que fuera en Madrid, que me desenganchara de mi propia casa.
 
    Nos pusiste delante, lo que por aquellos tiempos, muchos hubieran querido u otros no le daban importancia, campamentos en verano, mientras que a otras sus madres no les dejaban, manuales y manuales de inglés, clases de ballet, todos los años, dos semanas a la playa.

  Y bueno, ninguna ha salido cirujana, y muchas veces, como todos los hijos, te habremos decepcionado.
    Está más que claro que no somos perfectas, pero me gusta como soy, me gusta como somos, las dos, mi hermana y yo.
    Porque no hacen falta millones para criar a un hijo y a muchos les sobran los millones para malcriarlos, porque en muchas ocasiones me voy a la cama y pienso las ganas que tengo de decirte

           -Joder, tía, que bien  lo has hecho... y que bien lo sigues haciendo.

Ni soy rica ni famosa, ni mi hermana vive en una chalet de lujo, discutimos, como en todas las familias, y quien diga lo contrario miente, pero creo que somos, ambas, las dos que tú misma has criado, buenas personas, a mí quizá me pierde el pico, que cotillear me encanta, pero por eso tía, por eso muchas veces lo pienso y lo repito

    Pero tía, que bien lo has hecho, que bien lo has hecho!!!

sábado, 28 de julio de 2012

Canciones, sensaciones y realidades



     Se que al escribir esto, voy a conseguir que esa etiqueta que llevo pegada a la espalda, se agarre con más ganas aún a ella.
    Se que al leerlo, la mayoría de las personas pensará:
             - ¿Qué narices se le pasa a esta chica por la cabeza?

    Pero supongo que si finalmente lo escribo y finalmente lo cuelgo aquí, es que muy en el fondo, me da completamente igual lo que la gente pueda decir o pensar sobre esta forma tan extraña, para algunos, que tengo de ser.

    Estoy más que segura que gran parte de la gente muchas veces tiene pensamientos tan extraños como pueden ser los míos.
    Probablemente, la mayoría los reprima por vergüenza u otros quizá no sepan como expresarlos, y si por el contrario, de verdad existen personas que no se paran a pensar un poco, ya no en cual es el camino que están andando, sino, en como se sienten al andar ese camino, entonces, igual yo sea rara, pero me dan más pena ellos, que no sacan un ratito para analizar como les hacen sentir las cosas..
    Aunque seguro, todos lo hacen aunque no sean conscientes de ello o puede ser que no sea así y que todo me venga de formación profesional, que soy de letras y siempre me gustó la filosofía.

    Así que, dejando claro que doy gran importancia a las sensaciones hoy le toca el turno a las canciones.
   
    Como a muchos, me encanta la música:
         Un paseo no es un paseo, si no llevo los cascos puestos.
         El camino al trabajo es más tedioso si no hay música que lo amenice.
         Y los cristales de la ventana no quedan tan limpios si se limpian en silencio.

    Las canciones me recuerdan a personas, a momentos y a sensaciones...
    Hay canciones que me provocan saltar, cantar a gritos, por supuesto bailar....
    Pero hay canciones que me duelen, que me gusta escuchar aunque me duelan, que hacen que se me haga un nudo en el estómago y otro en la garganta.

    Tal vez solamente sea un nudo, en un lugar de dos, quizá uno intermedio entre el estómago y la garganta pero que duele tanto que parecen dos. quizás sólo sea eso, sólo un nudo en el corazón.

    Hace ya unos meses, hacía tiempo que no salía con mis amigas por Madrid, así que decidimos salir.

    La situación era tan extraña, no conocía apenas ninguna canción. Durante meses había pasado de escuchar la radio para escuchar únicamente a los grupos que me gustaban.
    La sensación era tan rara...
    Y sintiendo esto, llegué a una conclusión que ni por asomo me esperaba; y es que me estaba haciendo mayor.

    Ya no habría tanto tiempo dedicado a salir de fiesta, ya no conocía todas las canciones que sonaban en los garitos, sería la mayor en los sitios por los que habitualmente salíamos y dolía pensar que sería muy difícil ya, ver como un chico se chocaba con una papelera por quedarse mirándote al pasar. (María sabe de que hablo)

    Y esta sensación, es la que me ronda últimamente cada vez que escucho la única canción que conocía aquel día que descubrí muy a mi pesar, que me hacía mayor.

    http://www.youtube.com/watch?v=sqMwbSW-nvM

lunes, 16 de julio de 2012

A mi amiga le pierde Benidorm


    Ayer, mi amiga, esa que me iba a llevar a Benidorm, y que finalmente me llevó (¡¡¡Bien por tí!!!) me regañó.
    Decía que tras la vuelta esperaba ¿¿¿emocionada??? una entrada en el blog sobre nuestra visita relámpago a costas levantinas.

    Que cuando publiqué la última entrada en el blog, entró para leer sobre nuestras aventuras, que para que lo vamos a negar, esta vez han sido pocas; y se encontró con lo que se encontró...

    Después de conocerme prácticamente desde que dejamos de mojar el pañal... ¡¡¡Va la tía y se sorprende!!!

    Sopesando la situación, supongo que tanta sorpresa ante mi forma de actuar, tiene que ver con que los veinte primeros años de nuestro mutuo conocimiento tuvimos una relación un tanto indefinida... Vamos, que la niña era del grupo de las guays, no se me ofendan las guays si lo leen, que se que de vez en cuando alguna se pasa por aquí   =) y a fin de cuentas todos hemos tenido 15 años y los grupos son muy cerrados en esas edades... pero bueno, ese tema ya si eso lo tocamos otro día.

    Como decía, tal vez esta amistad, ubicada en el limbo durante más o menos unos quince años, hizo que la señorita se sorprendiera al leer la última entrada del blog. Cosa que no me cabe en la cabeza!!!

    Indecisa, variable, cabezona y obsesiva como soy... ¿De qué te sorprendes bonita? Yo tuve el día sensible-rencoroso, de esos de: si te pillo te reviento (la cabeza, ya tú sabeshhh) y lo tuve que expresar.

    Por todo ello, en esta ocasión, me privé de contarle al mundo lo pedazo de artistas (del cotilleo) estamos hechas; y el ritmo que tenemos (nadie tan rápidas como nosotras criticando) cuando estamos en un garito de salsa y sin dar ni un solo paso de baile.

    No conozco a nadie que sea capaz,  en el ratito que estuvimos allí, de sacar tantas conclusiones, sobre parejas, futuras parejas y divorcios posibles que pudieran darse en esa noche. Con un claro ganador:  EL CHEMITA!!!! el más bajito, el más calvo y el más feo, para que lo vamos a negar... pero oye, el único que salió con una en cada brazo y que más aguante tenía, que por bailar, bailaba hasta sin música.

     Preferí contar que yo era de pueblo, antes que decir que si te dejan, pegas a una señora mayor que se intentaba colar en el baño mientras intentábamos hacer pis (Tseeeeeeee, eso no se dice aquí, perdón)

     Y obviamente, aunque hubiera hecho una entrada sobre nuestra visita a Benidorm, por nada, nada del mundo hubiera reconocido que el coche olía a chocolate blanco, pero mentiría si dijera que me gusta más el que tiene leche...

    Así que, querida amiga, esa que era de las guays, esa a la que le encanta volver al hotel caminando para admirar las estrellas, no porque los cocktails, se le subieran mucho a la cabeza y necesitara aire fresco.
    Querida amiga, esa que en lugar de vocalizar, focaliza, (o no,que sin lentillas se te da muy mal) la que se torra tomando el sol horas y horas con protección de zanahoria.

    Querida amiga, lo prometo, otro día cuento tu historia. Disculpame por ser así, pero es que todo lo que se  me pasa por la cabeza, lo tengo que escribir...

    Así que en esas quedamos, te debo una contando lo bien que lo pasamos...

Y por favor, si ante esta entrada usted quisiera poner una reclamación (que igual lo de llamarte cegatilla no te agrada mucho) Por favor recuerda, que todo está escrito con el más profundo de los cariños y aquí te dejo un video, para que recuerdes los días de playa, sol y bailes.  

    Es un bombazo, seguro que este verano lo peta, como dirían los macarras!!!! Escuchalooooo...

http://www.youtube.com/watch?v=96JXevtCjiY


lunes, 9 de julio de 2012

Porque soy de pueblo, hortelana y limonera...

     Hace años, cuando vine a vivir a Madrid, cada vez que se hacía de noche, me daba miedo salir a la calle, o estar en ella si era el caso.

     Cada domingo, que venía de regreso de ver a mi familia, miraba constantemente hacía atrás como si alguien fuera a agarrar mi mochila y al tirar de ella, también tirase de mí y me llevase por delante.
 
     Si alumbraban las farolas, apretaba el paso y preparaba las llaves dispuesta a atacar con ellas a todo el que se interpusiera entre la puerta de mi portal y mi mano preparada para abrirla.

     Ese estúpido miedo, poco a poco fue desapareciendo, quizá porque me dí cuenta que vivía en pleno centro de Madrid, en un "barrio bien" y la hilera de restaurantes que adornaban la acera iban a desembocar en mi portal, como si los clientes y camareros hicieran pasillo protegiéndome hasta llegar a mi lugar.

     Una vez superado el miedo a andar a las diez de la noche por la calle, apareció el miedo a volver sola a casa si se salía de fiesta: Siempre por Huertas (años después apareció Miguel y nos llevó a esos sitios pijos, que tanto le gustan a él... Y lo siento Miguel, pero si lo estás leyendo, que no creo, a mí nunca me acabaron de gustar.)

     Olvidando también ese miedo, exagerado, cuando vives en el barrio que yo vivía, me mudé y sí, ya no era un "barrio bien" pero casi siempre salía acompañada porque los botellones previos a Huertas, se hacían en mi casa.
     Y casi nunca volvía sola, porque los desayunos posteriores a Huertas siempre se tomaban en el lugar en el que yo vivía.

     Y es posible, que a lo mejor, aún diez años después de llegar a esta ciudad, mire un poquito para atrás, si es de madrugada y vuelvo sola a casa... Pero es lógico tener miedo en según que situaciones y supongo que no tenerlo, tampoco sería bueno del todo

    . Pero el miedo que jamás había tenido viviendo en Madrid, era el de encontrarme con personas concretas al caminar por la calle. Y es que esto es muy grande, y hay que tener mala suerte...

     Pero ni tu mala cara, (que si te fijaste la mía tampoco era de alegría) ni ese tonillo de: es que yo vivo aquí (porque si tu vives, yo trabajo y me he pasado los diez años que llevo en Madrid, rondando por esos sitios )  van a hacer que no vuelva a ir por ahí.

     Si tengo ganas de cenar, cenaré donde me plazca y si tengo ganas de bailar, bailaré donde yo quiera, y si me cruzo contigo, por favor guárdate la cara de limón, porque lo que viene siendo yo... Tengo una caja entera.

martes, 26 de junio de 2012

La he líao parda!!!!

Ya dije hace tiempo que lo de mi carnet de conducir estaba durando más que la obra del Escorial y visto que ya había conseguido sacarme el teórico, parece ser que mi fuero interno o subconsciente, decidió proseguir la obra comenzando nuevamente desde los cimientos.(casi casi literal...) Una vez con el teórico aprobado, me dirijo a la autoescuela y procedo a pedir cita para comenzar mis primeros viajes automovilisticos siendo yo la que lleva el volante. - que mejor espere, que voy a estar de vacaciones, que si empiezo antes va a ser dinero y tiempo perdido... Ahorradora como soy, que a mi no me gusta gastar en vano, obedezco y decido comenzar después de vacaciones Al llegar a mi pueblo, a disfrutar de mi merecido descanso, merecido sí, que si supierais la fauna que tengo que aguantar en mi trabajo diriais que soy una santa... Uy!!! pero no lo soy, que en realidad soy una bruja de mucho, muchísimo "cuidao". Como decía, al llegar a mi pueblo, un par de personas me aconsejaron que antes de comenzar las clases de la autoescuela, cogiera un poquito el coche por aquí. Que lo digo siempre, que soy de pueblo, ¡¡¡ y a mucha honra!!! Campo llano donde acelerar, frenar o embragar, meter primera cuando haya que meter primera, cambiar a segunda si es lo que toca hacer o dar marcha atrás, bendita marcha atrás o maldita según se vea. Porque ahí estaba yo, mi tío diciendo pisa freno, ahora embrague, mete el acelerador... y con tanta palanca de cambios y tanto bicho que pisar, de pronto me quedo sin manos suficientes, que sólo tengo dos para volante y marchas, que los dos pies que tengo, no los se donde colocar y primera lección aprendida, si te dicen frena hay que frenar, porque aún no tengo seguro, ni a todo riesgo, ni a terceros ni na de na' y es que supongo que si lo hubiera tenido, igual, igual, eso de haberme llevado una pared por delante, o mejor dicho, por detrás, que me la he llevado cuando daba marcha atrás, no dolía tanto. Casi, casi, tanto como cuando vino mi sobrina y con cara de niña buena me pregunta: -¿ Qué ha pasado tía? Si ibas muy bien...- La miro acobardada y la digo: - tu tía hija, que es muy torpe... Y es que si los de antena3, me vinieran a entrevistar, como a aquella socorrista que iba emporra', y me preguntaran si tengo que decir algo al dueño de la pared, humildemente diría: - De verdad que lo siento señor, siento haber tirado una parte de la pared de su cercado y es que si, las primeras veces siempre duelen y yo... LA HE LIAO PARDA...

sábado, 16 de junio de 2012

¿Por qué lo llaman amor cuándo quieren decir miedo?



      Últimamente,  gran parte de las personas que conozco, andan metidos en crisis sentimentales:

      Todos penando por unas cosas u otras en esta cosa que se llama ¿¿amor??

      Viendo como van las cosas por el micromundo que me rodea, hay algo que se me pasa por la cabeza:
 
                    ¿Realmente estamos enamorados?
       Quiero decir, si tanto dolor y tanta lágrima cuando la otra persona desaparece de nuestra vida es ¿Por qué somos incapaces de vivir sin la otra persona?  o en realidad ¿lo que somos incapaces de hacer es estar solos??

       Seamos sinceros, que ya lo dice la canción y es que es muy cierto, que de amor nadie se muere.

        Es muy lógico pasarlo mal cuando una relación termina, es muy lógico llorar y es muy lógico extrañar a esa persona; pero todo dentro de unos límites y últimamente, tengo la impresión que esos límites se dibujan un tanto difusos entre las personas de mi alrededor e incluso los míos propios.

       También es muy lógico agarrarse a un clavo ardiendo, con tal de seguir manteniendo una relación, que en muchas ocasiones ni debemos ni queremos mantenerla.

        Por todo esto, creo que lo que muchas veces nos mueve es el miedo a quedarnos solos.
       Seguramente, la certeza de no tener ya veinte años, nos agobia, si no tenemos pareja a los 30, parece que nos vamos a quedar solos de por vida...
     
    Probablemente, eso sea la idea que más pasa por nuestra cabeza en momentos en que nos planteamos romper todo tipo de relación con la persona que nos acompaña.

     En nombre de este miedo, he visto como hay gente que consienten estar con alguien que pretende controlarles continuamente.

    Personas que tratan de mantener una relación a pesar de continuas peleas y que a pesar de los pesares, deciden no abandonar el barco hasta que se hunda.

    Amigos que si antes negaban tener una relación formal con una persona, ahora, tras acabarse no pueden entender ni como ni porque, y lo que antes era un: "Solo somos amigos"  da paso a un "Pero si teníamos una relación"...

    Incluso yo misma hace unos meses lloraba la ausencia de alguien con quien solamente estaba por rabia y por despecho (así de peliculera soy yo) y a quien continuamente comparaba con la otra persona.

    Y así, de este modo yo misma pude ver que todo esto que escribo ahí arriba, en muchas ocasiones es así...

    Siempre he dicho que tengo buena memoria, demasiado buena para cosas que quizá muchas veces fuera mejor olvidar, y en este caso, repito, esto hace que confirme que esto realmente es así cuando recuerdo una conversación:

     - Yo necesito estar con alguien y ese alguien, vienes siendo tú...

    Si la persona que me dijo eso, hubiera sabido que tengo la buena o mala costumbre de analizar palabras, puntos y comas, de forma automática. Simplemente por inercia, porque siempre me gustó analizar  textos en literatura y esto me sale así, de forma espontánea... Si esta persona lo hubiera sabido, tal vez, hubiera formulado su sentencia de forma muy distinta.

    Cuando yo hablaba con mis amigas de esto, ellas daban por hecho que esa frase lo decía todo:

    "Quiero estar contigo"

    Pero mi mala costumbre y yo, lo veíamos de otro modo:

    "Yo no se estar solo y en este momento tú estas aquí"
   
Obviamente, acerté yo, siempre se me dio muy bien la literatura... y en ese momento, tampoco quería más, estaba con él para olvidar a otro, no había más que reprochar.

    Lo malo llega cuando se va lo menos malo.
    Esto es así: Cuándo no tenemos lo bueno, nos quedamos con lo malo y ahí nos vamos conformando, pero lo verdaderamente malo es cuando llega lo peor, que es quedarse solo y he ahí, que esto, lo que no nos parecía tan bueno, en esos momentos nos parece la mejor opción y nos cegamos tanto que es la única que queremos tener.

   Así que entonces, cuéntame ahora, si realmente hablamos de amor, de egoísmo o de miedo a quedarnos solos.

jueves, 14 de junio de 2012

De matón a tonto del pueblo



    Matones, los ha habido siempre, chulos de barrio también y tontos muy tontos disfrazados de matones, también...
    Ahora, lo que nunca había habido y no querían mis oídos haber oído, es que seres de tal calaña exigieran a mi sobrina el pago de un dinero. (Lo típico que en las series americanas viene a ser el dinero de la comida).
    Pero esta historia se enmarca en pueblo castellano, manchego para ser más concretos, en una tarde de calor, nada que ver, con el pueblo castellano leonés, ni con instituto americano.

    Como iba diciendo, en una calurosa tarde de junio, dos chicos, mayores que mi sobrina, se acercan a ella, a una amiguita y a otro niño que estaba con ellas.

    Les dicen, si quieren ver a un hombre ¡¡¡bendita inocencia!!!
    El hombre no era más que un hombre durmiendo en el sofá de su casa y se había dejado la persiana alzada.
    Les dicen, que si quieren verlo, les tienen que pagar entre 2 y 5 euros cada uno.
    Evidentemente, mi sobrina con siete años que tiene, para bajar a jugar a la plaza no va a llevar encima cinco euros...
    Desconozco, si finalmente los cinco se encaminaron a ver lo que era la gran maravilla del hombre dormido (Por si os interesa, próximo estreno en su cine más cercano).

    La cuestión es, que al día siguiente, en el recreo le pidieron el dinero, y repito, mi sobrina, lo más que lleva en el monedero, son los cromos de la patito y las divinas...

    Al salir del colegio, los aprendices de matones, van tras ella y la increpan que al menos un euro les tiene que dar; y supongo que mi sobrina, ya desesperada, porque ahora, por motivos personales, no dispone de efectivo:
     La pobre se ha olvidado la hucha en su casa, y como mi hermana está convaleciente tras una operación, se encuentran viviendo ahora mismo, en casa de mi abuela.

    Vamos, que en su máxima desesperación, por no poder romper el cerdito y pagar el eurito exigido, finalmente se confiesa a su madre.

    Mi hermana, con su rabia contenida, le indica a mi sobrina que si le vuelven a pedir el dinero, les diga que han de subir a su casa a por ello.

    Y como ya dije al principio que en todos los sitios hay matones y tonto del pueblo también, quiso la casualidad que mi hermana se encontrara sacando algo del coche cuando ve subir a mi sobrina acompañada del pequeño matón.

  Le pregunta al chavalín, que, que está buscando allí; y como el niño no contesta,  mi sobrina abre la boca por él y le cuenta a su madre que el chaval ha venido a por el dinero...

La cara de mi hermana, pasa de color carne a blanco, de blanco a morado y de morado a rojo de rabia, le dice al chaval, que en vez de un euro lo que le va a soltar es un pesquezón y que haga el favor de irse a su casa, si lo que no quiere recibir son dos.

Y ahí, bajando la cuesta...  cabizbajo y sin un solo céntimo en el bolsillo, así es como el matón y chulito del barrio pasa a ser el tonto del año.



domingo, 10 de junio de 2012

Amiga, llévame a Benidorm...



   Hoy, a eso de las diez y media de la noche, después de estar tooooda la tarde, haciendo test y más test de conducir, (Para mí, esto se está convirtiendo en la obra del Escorial) recibo un whatsapp:
  "Joer Maritere, si estuvieras hoy aquí nos íbamos de fiesta"

     En realidad, yo no me llamo Maritere, de hecho nunca me gustó que me llamaran así...  Ayer, mi tío extrañado me preguntaba, porque las pocas personas que me llaman así, me llaman así.
    Y la verdad, si me paro a pensarlo ni lo se, pero lo hacen y tontería o no, me gusta ser la Maritere para esas personas.

   La cuestión es que Maritere no estaba allí para poder salir. Estaba aquí, en el mismo sitio en el que está ahora, sentada en el sofá y muerta del asco, después de estar, como ya he dicho antes, toda la tarde haciendo test.

    Y es que tengo un trabajo, que no respeta las fiestas de guardar y mañana en lugar de poder ir a Misa como una niña buena, (no te lo crees, ni tú) a las seis de la mañana ya estaré en pie, para irme a trabajar.

    Viernes, a media mañana. Whatsapp; "hoy estoy fatal, he pillado un virus" y otra vez "Maritere no puede ser, va a haber que salir de fiesta a ver si te animas"

   Por otro lado, yo animada estoy, que sí señores, que estoy muy animada oigan!!!!!! que lo que no tengo, es tiempo compatible con el resto de los humanos; y lo de ir de empalme todos los fines de semana a trabajar, pues ya se me pasó, alguno cae, pero aquellos viernes que venían detrás de los jueves, semana tras semana... que no señores, que este cuerpo no da pa´más.

    Pero podría hacer una excepción y recordar viejos tiempos, porque aquí la que me llama Maritere, ayer me puso el caramelo en la boca, y después de un manotón, al suelo,  la muy perra me lo tiró.

   "Va a haber que salir de fiesta" me dice, y después me dice, que si nos vamos un finde loco a Benidorm.

    ¡¡¡¡Un finde loco... a tomar el sol!!!! óyeme amiga, un finde loco a tomar el sol, no!!!

    Un finde loco a tomar el sol, y a no dormir, y a esquivar pulpos italianos en la puerta de la discoteca.

    A llegar al hotel cuando aún es de día, para dormir una hora y después a la playa, sin olvidar mi croissant (disculpen si está mal escrito, mais je ne parle pas français) de bacon con queso.

    A ir cuatro y no saber donde acaba cada una, porque chico, si os han dicho que están enfermas, es que enfermas están.

   A vigilar los espejos de las habitaciones y no olvidar correr las cortinas, que luego todo se ve.

   A comer porroninas, en pleno agosto, (Y si son de Badajoz, mejor).

   A intentar evitar que tus amigas te intenten liar con el tío más feo del lugar, porque...
   - de verdad, que sí, que tu eres su prototipo ideal- y chica no es que no sea mi tipo, es que el chico no tiene nada en su lugar...

   A que te regalen una rosa, porque ese día no puedes parar de llorar y después para que te arreglen la noche oigas a uno gritar, que es el día de las feas, y nosotras las que más.
 
    Admitámoslo , la humedad de la playa no le sienta bien a nuestros rizos y los goterones en la frente tampoco son muy atractivos.

    Pero bueno, querida amiga, de verdad, que sí, por favor, que yo te dejo... No, no te dejo, te lo pido, por favor:

   ¡¡¡¡ AMIGA, LLÉVAME A BENIDORM!!!!

martes, 29 de mayo de 2012

El día que mi pelo no se rizaba o ¡¡ Dios mio!! ¿¿Qué hago ahora??


     Suelo tener la enorme capacidad de ser un tanto desastrosa.

    Capacidad, sí, porque ¿cómo llamar si no a la continua habilidad de hacer que casi todo salga siempre mal o medianamente mal o dejarlo inacabado?

    Último día, para entregar un trabajo en la facultad y como por arte de magia, a ese trabajo le faltan páginas. Suerte que la profesora, era más de contenidos que de estructura y no tuvo muy en cuenta el arreglo chapucero que hubo que hacer en cero coma.

   Cena de cumpleaños con los amigos: dejar lo de la tarta para el último momento y cuando sales de trabajar ya no encuentras ni una triste pastelería abierta, por lo cual no queda más remedio que conformarte con la típica tarta al whisky comprada en el chino de la esquina de casa. (Pero se que en el fondo algo me quieren y no pusieron muchas pegas, o ninguna, vale!!!!)

   Que estás ahí, a la una de la mañana, en actitud cariñosa con el amigo y no hay lo que tiene que haber, (aquí la culpabilidad del desastre, se comparte) pues nada, se mueve, se levanta y cuando vuelva con lo que tiene que volver, una ya estará en el quinto sueño y otra vez las cosas, mal acabadas.

   Pues bien, como escribí en el post anterior, mi superamiga de la infancia, "LaMariCarmen" se casó este fin de semana...

     Tranquilos, la boda terminó bien, aunque he de decir, que yo pedí dos taxis para volver a casa y los novios me robaron uno.

     Bueno, pues lo dicho, era el día de la boda, y yo ya tenía pensado que peinado hacerme. A mí la peluquería me sale barata, que la tengo en casa.
    He ahí mi hermana, Judith, que se llama, peina, tiñe, corta y lava (Si quieren más referencias contacten conmigo vía blogger, Graciaaas).

    En fín, que me lio. Me ducho, me lavo mi pelito y me hecho este megunje, tan de moda actualmente, QUERATINA, con Q o con K, como ustedes lo quieran llamar, pero milagroso a fin de cuentas.

   Deje actuar durante cinco minutos, que ponía en el envase. Así que dejo actuar durante cinco minutos, igual más, porque yo me meto en la ducha y me olvido que existe el mundo.
   Salgo, me seco el pelo y mi hermana (no duden en ponerse en contacto conmigo vía blogger, pues ya les he dicho, que peina, tiñe, corta y lava) comienza a alisarme el pelo.
    Si esto, lo está leyendo alguna de mis amigas, pueden dar fe, que tengo el pelo muy muy rizado.
     
    Sin embargo ese día mi hermana, la que peina, tiñe, corta y lava, tarda casi nada en conseguir domar la pelambrera que Dios, o mis padres (¡¡¡mentira!!!! que los dos tenían el pelo liso) me ha dado.
   Y ahí llega el momento, cuando yo sentada en mi silla, ya me imagino con mi vestido largo, que aunque pareciera estar embarazada, me quedaba tan mono, y yo me imaginaba, con mi peinado estilo griega, mis ondas, al viento, mi trenza y la trenza postiza, coronando mi cabeza; y sin embargo por más que miraba al espejo, lo único que podía ver era a mi hermana una y otra vez intentando hacerme las ondas pero el pelo, nada, ahí, liso, como lamío por una vaca.

    La miro, porque si yo soy un desastre, ella también tiene lo suyo y la pregunto (Suelo ser muy redicha así que imaginad el tono):
    - Judith, Cariño, has encendido las planchas?????- A lo que la pobre, que tiene más paciencia que un santo me mira incrédula y me dice que sí.
    Y yo, que soy cabezona como nadie, y sigo sin creerlo, agarro las planchas y... Hostias, pues sí, si las había encendido.
  Pero, no daba crédito, que mi pelo no se alisase, era muy normal, pero que no se rizara, era muyyy extraño.

Agacho la cabeza, me trago el orgullo cuando recuerdo mis palabras de niña redicha y repelente al preguntar si el aparato estaba enchufado y digo muy bajito:

   - Mmmm, ¿Esto no será porque me he echado queratina, (con Q o con K, como ustedes quieran)?

A lo que la Santa de mi hermana, que jamás suelta la pobre un: Lo ves??? o un Te lo dije!!!, me dice, pues probablemente Tere, probablemente.

    Así que con mi capacidad de ser un desastre en los momentos importantes y mi incapacidad de ondularme el pelo el día de la boda de "LaMariCarmen", en esas me vi; y me tuve que ir  a la boda, con dos trencitas cual corona y un pelo tan liso que bien parecía haber recibido el lengüetazo de una vaca.

    Y es que señores y señoras, esa es mi gran virtud y capacidad, la de liarla parda.

domingo, 27 de mayo de 2012

Enhorabuena chicos!!!!


     A pesar de lo mema que soy, a mí las bodas no me emocionan, jamás he llorado en ninguna, jamás suelo quedarme dentro de la iglesia para escuchar como rezan todos y recitan frases y oraciones que si bien, me se de memoria y carrerilla por la educación cristiana que me ha dado mi abuela (que a pesar de haberle salido rana, ella lo vuelve a intentar con su bisnieta) no siento nada al hacerlo, jamás pasó por mi cabeza algo más que un "que guapa va la novia".

   Pero ayer, se casó, la que durante años, muchos años, ha sido una de las mejores amigas que he tenido.

    Nací en Zaragoza y eso, en un pequeño pueblo de Toledo parecía no sentar muy bien, y de pequeña mis oídos oyeron muchas veces: "Vuélvete a Zaragoza" por otro lado algo incoherente, ya que toda mi vida a excepción del primer mes, me crié en este pequeño pueblo de Toledo.
   
    La cuestión es que mi amiga, "LaMariCarmen", aún sin ser de pueblo toledano, sino de capital española, pasó a ser una de las personas más importantes de mi infancia. No en vano, ayer me pasé todo el día repitiendo que se casaba mi amiga de la infancia.

     Estoy y estaré siempre agradecida a ella y a su familia porque jamás tuvieron en cuenta, etiquetas que otros me pusieron y puedo decir que siempre se han portado de una forma excelente conmigo, demostrándolo en muchísimas ocasiones...

    Así que, ayer por primera vez en mucho tiempo, me quedé a escuchar la misa, y ayer por primera vez, lloré en una boda, con unos lagrimones, que caían a chorros por mi cara, mientras su tío la casaba.
Lloré, porque hubo un momento que su tío leyó un poema que ella misma escribió hace años, y que si bien puedo estar equivocada, lloré por pensar que tenía tanta cercanía con esa persona que se casaba, que sabía o creía saber a que situación y momento de su vida se refería ese poema.
    Y ayer, mientras otras amigas me preguntaban si estaba guapa, a mí lo que me salía contestar era que estaba Preciosa.

    Así, que sí, yo no lloro en las bodas, pero ayer lloré, porque la persona que se casaba, se casaba muy feliz, y se lo merecía.
 
    Porque me atrevería a decir, que si bien a las bodas muchos invitados son por compromiso, muchos de los que ayer había eran sus amigos de verdad: las del cole, que la llaman Carmen, los de la Parro, para los que es Kika, los de la Universidad, de los que tengo que admitir, que no se como la llaman... Y nosotras, las   del pueblo, que siempre será "LaMariCarmen" o la Mari.

    Tres nombres, para una misma persona, una persona que se hace querer, una persona que igual se te tira hasta las ocho de la madrugada de palique en la feria del pueblo, como es una de las tías más trabajadoras y constantes que he conocido.
    Es la amiga casi perfecta, porque perfectos no somos nadie.
    La hija casi perfecta, porque yo he oído a su madre hablar de ella y se le llena la boca de orgullo.
    Y estoy segura que será una esposa casi perfecta...
   
    Así que Juan, cuídala,  porque te has casado con una chica a la que se la quiere tanto, que le rompen el vestido al darle un abrazo.


viernes, 25 de mayo de 2012

PEQUEÑA DE LOS ENFADOS FINITOS



    Llevaba ya varios días pensando que hacía mucho que no escribía en el blog.

    Lo empecé, porque me gusta escribir, siempre me ha gustado contar las miles de tonterías que me pasan al cabo del día, y este era un modo fácil de contar como me sentía en cada momento.

    Durante unos meses, lo utilicé para desahogarme, como un paño de lágrimas, porque realmente era lo único que me apetecía hacer en esos momentos, llorar.
   
   Yo pensaba que era por un chico, más adelante la lógica me decía que era imposible estar pasándolo tan mal, por una historia así; y poco a poco, intentando racionalizar todo lo que me pasaba, llegué a una conclusión, que si bien, tenía bastante claro que podía ser eso, no podía agarrarme a esa teoría hasta que, posteriormente fue confirmada por mi doctora: tanta pena y lagrima gastada no se debía a un mal de amores, sino a algo más químico llamado Tiroides y por lo tanto, desajustes hormonales que provocaban todo este drama interno y existencialista.

      Y dejé de escribir, me centré en leer, en comprar los billetes para mi viaje a Londres, mal comprados por cierto o en salir a la calle, porque además llegó el buen tiempo a la vez...

      Y hoy lo he vuelto a pensar:
    - Hace tiempo que no escribo en el blog;- Pero lo cierto es que tampoco sabía que escribir. Y entonces he recordado que ayer, uno de mis grupos favoritos, estuvieron en Madrid de concierto.
    No pude ir, justo ayer volvía de Londres. Debo decir, que en realidad yo había comprado los billetes de vuelta para un día antes, (Fue una equivocación mía, nos costó la gracia de casi 50 euros más por persona modificar la fecha del vuelo)
    Ahora estoy segura, que fue mi subconsciente, el que me hizo equivocarme de fecha de regreso, aunque mis amigas en realidad no lo llaman subconsciente, lo llaman ser gilipollas... (MEA CULPA, también, para que nos vamos a engañar, soy despistada como pocas)

    Me acordé del grupo y rápido me he ido a mirar vídeos del nuevo disco en Youtube y he encontrado esta canción que aún no la había escuchado:


    http://www.youtube.com/watch?v=OxDgltPTtJU

    Mientras escuchaba la canción, he recordado como conocí a este grupo y a la persona gracias a la que los conocí.

    Después, al rato he estado hablando con el que era mi mejor amigo en el instituto.  A veces hablar con uno o con otro es como hablar con la misma persona, no porque se parecieran. Tal vez si en algo, pero las similitudes están más en el tipo de relación que tuve con cada uno de ellos que en los puntos comunes que puedan tener sus personas.
    A uno, me lo encontré hace poco en unas fiestas y mientras le hablaba y saludaba, me acordaba del otro, porque parecía como si también fuera a él al que volvía a ver desde hacía tiempo.

   Estas dos personas, cada una en su momento y a su manera, fueron muy importantes para mí; y a pesar de mis enfados, porque yo, me enfado mucho, seguramente demasiado; a pesar de todo esto, mientras hablaba con uno y escuchaba al grupo que me enseñó el otro, sentía el cariño que se le puede guardar a una persona a pesar de las distancias, los enfados o el tiempo pasado.
 
   Y me gusta, me gusta sentir eso, me gusta saber que toda persona deja algo bueno en nuestras vidas, a pesar de todo el rencor que en un momento podamos sentir hacía alguien, que todas las personas que pasan cerca nuestra, amigos, familia, parejas, compañeros, todos, absolutamente todos dejan algo bueno en nuestra vida que más tarde o más temprano saldrá fuera.

    Hay un trozo de la canción, que dice esto:


   

Vengo a decirte que el tiempo
que ya llevamos perdido
Es solo un punto pequeño
en el cielo del olvido
Que todo el daño que tengo
y lo que ya hemos sufrido
Tiene que servir de algo
para que hayas aprendido.

    Pues, con eso me quedo, pero reinterprentandolo a mi modo, porque no creo que exista el tiempo perdido, sino el vivido y eso si que nos ha de servir de algo, para lo que hayamos aprendido-

p.d. El grupo es SUPERSUBMARINA y de verdad que son increibles... merece la pena escucharles

lunes, 23 de abril de 2012

Decir "Te quiero"

   
     A pesar de lo que muchos creen, y me consta que son muchos los que lo piensan, a mí no me cuesta nada decir "te quiero".

     Y cuando digo que no me cuesta nada decir "te quiero",  no estoy refiriéndome a frivolizar esa sentencia o a trivializar los sentimientos de forma tan simple, y es que, es cierto, a mi no me cuesta nada decir "te quiero", pero si que necesito  que se den dos condiciones para poder expresarlo:

    Obviamente,  la primera de ellas es, que sea cierto lo que estoy diciendo. Nunca voy a decir "te quiero" si no lo siento.
    La segunda, es que como ya he dicho muchas veces, soy cobarde por naturaleza y jamás lo diré, si no estoy segura que la persona a la que se lo digo siente también lo mismo... Y creedme, esas cosas se notan, se sienten y se saben.

   En este caso, no me refiero al amor a una pareja, sino a algo general,  están los "te quiero" a los amigos, y es que en ese aspecto soy muy sentida, llegando incluso a veces a ser pesada. 
    Yo, que tanto me quejo de las gente que es "sobona", esas personas que te tocan mucho, sin tener que tocar, puedo llegar a ser plasta hasta decir basta, soy muy besucona, abrazo mucho y me pongo muy melosa, porque se que a pesar de los choques que se puedan tener, esas personas también me quieren a mí, aunque no lo manifiesten del mismo modo.

    No pasa una sola semana, en la que si estoy visitando a mi familia en el pueblo, me vuelva para Madrid, sin antes haberle dado miles de besos y abrazos a mi abuela y haberle dicho otras tantas cuanto la quiero, jugar con ella como si fuera una niña pequeña, intentar hacerle cosquillas, porque se que le molesta... probablemente suene cursi; pero es lo que me sale, mi sobrina, mis tíos, mi padre...

    Pero si hay alguien a quien quiero con toda mi alma, sin hacer de menos a los demás, es a mi hermana, y tengo que admitir que a ella no se lo digo tanto.  Y no, porque no se den las dos condiciones de antes, como se tienen que dar, porque la quiero con locura y me duele todo lo malo que le pase, y me alegra todo lo bueno que le sucede. 

    Pero a pesar, que ella siempre ha sido la más cariñosa de las dos, y aunque no lo quiera reconocer, con el tiempo le ha empezado a costar decir lo que siente, ha empezado a guardarse las cosas dentro y eso no le hace nada de bien.

    Hace tiempo, que llevo una época muy tonta, comúnmente suelo decir que me ha mirado un tuerto, y es cierto que el tiempo no acompaña. Continuamente con ganas de llorar y lo cierto es que empecé a asustarme cuando veía que no acababa de animarme del todo.
    
 Ahora los médicos dicen, que quizá tenga tiroides, así que no se si alegrarme, porque esto que me pasa, puede que sea porque mis hormonas no se regulan bien o echarme a llorar, una vez más, vete tú a saber porque.

   Y por esto que me pasa, he sido muy egoísta durante estos días que mi hermana, tanto me necesitaba, tal vez, no le he preguntado, tantas veces como hubiera debido, que como está.
 Tal vez, no la he llamado por teléfono, tantas veces como antes, porque yo no tenía ganas de hablar y olvidé que quizá ella, si que necesitaba hablar.
     
Es posible, que mis visitas al pueblo hayan menguado, cuando justo más tenía que ir.

    Y es que a las dos, nos cuesta mucho hablar, cuando se habla con profundidad,  cuando lo que se dice es tan grande que no puede salir por la boca, y se necesita de las manos para poderlo decir.

 A las dos, nos sale  un "te quiero" pequeñito y bajito, probablemente para esconder, lo grande que es la necesidad que tenemos la una de la otra, y lo disfrazamos con un: - Vente a Madrid, tú sola, un fin de semana. o un  - Quédate a dormir en mi casa cuando bajes al pueblo.

Y si, nos cuesta mucho, enana, pero todo va a a salir bien. y lo digo por que lo siento y porque ya sabes que no digo nada que no sea cierto


jueves, 12 de abril de 2012

Joaquín Sabina, Madrid y Yo

    Esta ciudad, que en ocasiones odié tanto como el adolescente odia al padre que lo castiga...
    Esta ciudad, la que, cuándo llegué hace años, me tragaba como el agua se traga a un niño que aprende a nadar.

    Esta ciudad, que me asustaba como los monstruos que se escondían bajo la cama cuándo eramos pequeños...

    Esta ciudad... esta maldita ciudad, la cual pensaba abandonar en cuanto llegara a mi objetivo.

    Esta ciudad, que me enseño tanto...

    Esta ciudad que me enseñó que el padre que nos castiga, lo hace para que aprendamos lo que está bien y lo que no lo está.

    Esta ciudad, en la que aprendí que debemos aprender nosotros mismos a cruzar la calle, comprendiendo que no debemos hacerlo cuando un coche nos puede dañar, aprendiendo que si nos daña, es no significa que no podamos volver a caminar o hacerlo con el miedo constante de volver a ser atropellados...

    Esta ciudad, que me enseñó un día a tener cuidado con los otros coches mientras caminaba, pero que también me enseñó a luchar contra los impulsos de conductora suicida, cada vez que me dejaba llevar a un callejón sin salida...

    Esta ciudad, donde no siempre los monstruos son con colmillos y cuernos, pues a veces, cerca del reloj de arena del Arenal, encontrabas monstruos bonitos, que sin necesidad de piquetes, te llevaban a una huelga de besos.

    Esta ciudad, que me hizo soñar con las noches perdidas, aquellas noches que sabías cuando salías, pero jamas cuando entrabas ni donde lo harías... Sonido a bolero, sonido a saxofón de madrugada, sonido a esta ciudad...

    Noches y madrugadas donde jugabas a ser una chica un poco lista, aunque quizá probablemente, acabaras demostrando que en lugar de un poco lista, eras un poquitín boba.

Y así, ni tan arrepentida y encantada de haberte conocido lo confieso, tú que tanto me has dado, tú que me has enseñado???
    Porque es cierto que un día te abandoné, porque yo quise, fui yo, quien decidí marchar y sin embargo, soñaba contigo mientras dormía en otras ciudades y con otras ciudades si volvía a tu lado.

    Pero a pesar de todo, aquí se aprende que las niñas ya no pueden ser princesas, a pesar de todo, aquí he vivido y aquí quiero quedarme, en esta ciudad...

    Esta ciudad... pongamos que hablo de... Madrid.


http://www.youtube.com/watch?v=qZGS54Xv3eM

http://www.youtube.com/watch?v=2Hl1Km-dhUk

http://www.youtube.com/watch?v=sEoRb2aPJPA

http://www.youtube.com/watch?v=JZawlMhOZaE

http://www.youtube.com/watch?v=P-516Lc3IWk

http://www.youtube.com/watch?v=LYPTEtiHJUQ



domingo, 8 de abril de 2012

Sobre alcohol, chocolate y otras desgracias con mi amiga María



   Mira que lo estoy intentando; y es cierto que ayer, te dije que escribiría sobre ello; pero por más que lo intento, me encuentro totalmente bloqueada.
    Es cierto que ayer te dije:
     - Cuando llegue a casa escribo de esto; pero debe ser que el alcohol ayer dejó mis neuronas de resaca y si esta mañana estaban destempladas y somnolientas cuando ha sonado el despertador para ir a trabajar (las seis de la mañana llegan muy pronto) ahora, siendo  las ocho de la tarde, deben seguir si no somnolientas, prácticamente dormitando o al menos sin muchas ganas de escribir.
    Perdón, debería hablar con propiedad, puesto que la falta de ánimos para darme a la escritura se debe más bien a mi abulia y no a la falta de disposición de mis neuronas...
    Y es que ya te lo dije ayer mi querida  muy mejor amiga de Huertas- La Latina, porque a este paso haremos esa zona punto de encuentro. Tú por tus motivos y yo por los míos, las dos los tenemos claros, para que lo vamos a explicar, que además ya he dicho antes que el alcohol me tiene bloqueada y no me deja enlazar con coherencia más de dos frases seguidas...
    Y es que amiga María la Rubia, que la Morena hace ya años que desapareció de nuestras vidas. El alcohol es malo y no porque lo dijese mi psicólogo, que siempre decía:

    - Tere, sí, sal y diviértete con tus amigos, pero no bebas mucho... QUE EL ALCOHOL ES UN DEPRESOR.
     En otra ocasión me dijo que no me diera a la promiscuidad y lo cierto es que aún no alcanzo a entender porque me dijo eso, me asusta pensar qué fue lo que vio en mis conductas que le hicieron pensar que me fuera a dar a las drogas, sexo y alcohol, omitiremos el rock and roll, por razones más que obvias.
    Como te comentaba el alcohol no es nada bueno, aunque venga disfrazado de mojitos, o daikiris en el Cafe du Soul o mojito y coco loco en La negra Tomasa.
 
    Supongo que andarás impaciente, porque te explique la maldad de tal brebaje,  ya que me ha dado por insistir en la falta de bondades del producto y es que  mi muy mejor amiga de Huertas-la Latina (me pongo el calificativo ya que no puedo ser tu muy mejor amiga lesbiana, porque no lo soy, ni tu muy mejor amigo gay, porque tampoco me ha dado por ahí aún)
 
     La cosa consiste en que si no fuera malo tú crees que  siendo solamente las  21:00 del Sábado Santo ¿ íbamos a estar tú y yo tiradas en un escalón de la calle Victoria mientras yo le grito a un señor que porque nos mira que si no ha visto nunca a dos tías borrachas sentadas en la calle?
    O tú crees que si fuera bueno hubieras acabado con una bajada de tensión cerca de la Plaza de la Cebada y mirando al cielo, porque te tuve que recordar que si te mareas NO se pone la cabeza hacía abajo, sino hacía arriba.
    Tú crees que si fuera aconsejable, aquel que te dio una coca-cola nos hubiera mirado como si estuviéramos locas, tras decirle que nos marchábamos porque no te encontrabas bien.

   Así que (MMMAH-L)  El próximo día que quedemos a comer, yo abogo por los batidos de chocolate, los gofres con nata y sirope y tabletas de Nestle, que engordan, es cierto pero liberan endorfinas ...

    Y prometo, que el próximo día, atiborrada de todo tipos de cacaos, te escribo una entrada, un poco más bonita, porque personalmente... Esta es una AUTÉNTICA MIERDA, Que vaya par de desgraciadas que estamos hechas, jejej...

martes, 20 de marzo de 2012

Quien tiene un amigo tiene un tesoro (Yo tengo un cofre lleno)

     Desde que somos pequeños, más pequeñas, que pequeños, nos han enseñado de una forma tácita y sutil, todo lo que tenemos que  hacer a lo largo de nuestra vida y CUANDO lo tenemos que hacer.
    El mundo que nos rodea nos impone, sin palabras, pero con angustias, todo lo que tenemos que vivir y en el momento en que debemos hacerlo...
    Nuestro primer beso, nuestro primer novio, cual será nuestro grupo de amigos e incluso la edad que estos tienen que tener.
   Nos cuenta que tenemos que estudiar una carrera,y cuidadito con no acabarla en el tiempo estipulado, establece un periodo, en el que se nos permitirá salir de fiesta, quedar con los amigos, disfrutar tirados en un parque o cantar voz en pecho una canción que oíamos de pequeños.
   Nos dice, quietos!!!! que ya no podéis hacer eso:  Acabar un sábado hasta las diez de la mañana cantando y tocando la guitarra en vete tú a saber que antro has ido a parar.

   Ya no tienes edad para pasar un domingo tirada con tus amigas en un sofá viendo una película tras otra.
    O hablar hasta la una de la madrugada vía Skpe con otra que si bien quisieras estuviera más cerca en ese momento no lo está, pero si que tiene un huequito de casi dos horas para oírte llorar, aunque sea de forma virtual.
     La sociedad que tengo alrededor me dice que ya no puedo hacer eso, que ya no tengo edad de llorar, que quizá debería estar preparando invitaciones de boda, o en su defecto ser una superpedagoga que trabaja de 8 a 3 en un supercolegio de una superzona de Madrid.
     Que no tengo edad para enamorarme como si siguiera teniendo quince años, que ya no puedo tontear, que debería vivir sino en pareja, al menos sola, en una casa de mi propiedad.

   Pero esto es lo que hay, quizás me falten algunas paradas en el camino, quizás las haga o quizás no. No soy una superpedagoga, (probablemente culpa mía, si me hubiera puesto más seria con las oposiciones). No ando preparando invitaciones de boda, y seguro tenga el mismo pavo que hace diez años. A estas alturas, tal vez lo más lógico es salir a dar un paseo con tu pareja y no con tus amigas haciendo el tonto en el sofá.

    Pero esto es lo que soy y que leches, más de una quisiera tener unas amigas como las que yo tengo, que si me he tenido que apalancar durante días en su sofá, porque sólo quería llorar, me apalancaba sin ningún problema.
 
   Tengo una familia, que si bien no es perfecta, tengo más que claro que por mí se cortarían un brazo.

     Ey, y sí voy a hacer 29 y no, no tengo hijos ni vistas de ello, pero tengo una sobrina, que cuando era más pequeña necesitaba que la cantara por teléfono, a la hora de dormir, que me dice que me quiere, que me hace pasar toda la mañana patinando y en la tarde con la bici. Y que cuando me pide que por las noches la lea un cuento, me pide que lo lea:

   -PERO ASÍ, TÍA, COMO LO LEES TÚ.

  Así que, disfrutemos lo que tenemos, y que la sociedad imponga lo que quiera imponer, tengo un trabajo, que no es perfecto, una familia que me quiere y unos amigos con quien llorar y reir.
   Sigo tonteando cual niña de quince.
    Soy inmadura, niñata y mema; pero cuantas personas habrá, que tengan el trabajo perfecto, la familia perfecta y una vida perfecta, que quisieran aunque fuera un sólo día, que alguien ajeno a ese círculo cerrado que muchos se han montado, les dijeran llora aquí conmigo, o vente y vamos a gritar, vamos a emborracharnos o vamos a cantar...

    Y lo cierto es que al final me he enrollado mucho,yo diría demasiado, pero es que llevaba días dándole vueltas a esta idea, por ellas fue que empecé a escribir más asiduamente, mejor o peor, pero lo hice, ellas fueron las que aguantaron paseos a ninguna parte porque no tenía ganas de volver a casa...
   O las que me llamaban por teléfono día sí y día también, porque no han sido los mejores días, pensaba, daba vueltas al mismo tema y me montaba mil historias.
    Y hoy, por fín, cuando he conseguido averiguar, lo que tanto quería saber, cuando hoy no quedaban más dudas y se confirmaba lo que siempre dije y pensé, y cuando... por vigésimo quinta vez he cogido el móvil, para mandaros un whatsapp y no os ha quedado más remedio que decirme, pues sí, Tere, tenías razón.

    Y cansadas, como probablemente os haya tenido durante todo este largo mes, con mis quejas  mis llantos, Ana, me ha dicho:
   - Tere ¿En qué quedamos?- Y he dicho sí, ya está, tranquilas, ya está, ya lo se, se acabó.

Y sólo por eso, solamente por eso, muchas veces, merece la pena estar así.
Porque es una frase muy sobada y muy oida, pero los amigos de verdad son los que están cuando todo está mal, así que muchas, muchas gracias, por esas noches de fiesta, durante tantos años, por esas palizas estudiando juntas para hacernos comprender las unas a las otras que psicobiología y antropología cabían en una misma habitación.
    Gracias por empujarnos mutuamente a hacer tonterías, porque Elena, yo me lo pasé muy bien hasta las diez de la mañana, cantando mientras otros tocaban la guitarra, pero, el objetivo era otro. ;)
   Gracias Sonsoles, cuando hace años, no podía dormir por las noches  y todos pensamos que tenía depresión y me ahogaba y no dormía y me hacías un hueco en tu habitación.
   Gracias Ana, por ser la que más respeta mis rarezas y la que más las comprende, y estar ahí, cuando me avergüenza contar algo y se que te lo puedo contar.
 Y Mamen, maldito culo mal asiento, cuando yo vivía en Londres  y no lo pasaste bien, gracias, por llamarme a mí, decidir que era conmigo, a pesar de lo lejano, con quien tenías que llorar, igual que durante estos días, has tenido el skype abierto para divagar sobre cosas que si otros me llamaran loca, tu las ves tan normal.

   O Pili, por saber que aunque no es lo mismo, duele igual  y me llamas por teléfono sólo para preguntar:
    - Bueno y hoy ¿Cómo estás?

    Que lo se, que es empalagoso, cursi, ñoño... Pero es lo que hay, y es lo que siento y que hay personas que no se nombran pero que también han estado ahí y joder...
    Eso te hace plantearte, quien dijo que los amigos se pierden con el tiempo??? Quién lo dijo se equivocó  Porque unos más nuevos, otros más viejos siguen estando ahí...