miércoles, 29 de febrero de 2012

LA CIENCIA LO CERTIFICA... SOY RARA



     Soy rara, lo tengo asimilado, es así, y además estudios científicos lo corroboran:  9 de cada 10 amigos lo certifican e incluso en el ámbito familiar este porcentaje se eleva a 5 de cada 5.

     Así que señores, tras mucho luchar contra esa etiqueta que inicialmente pensé se me había puesto injustamente, hoy lo reconozco y digo abiertamente QUE SOY RARA.

    También me dicen que soy muy borde y que me encanta discutir muchísimo, datos de mi vida que si anteriormente ignoraba, hoy por hoy no me queda más remedio que reconocer su veracidad, a pesar que sobre este aspecto aún no se ha llevado a cabo ningún tipo de valoración científica más que la subjetividad de mis interpretaciones y la de algunos seres cercanos a mí.

    Pues sí soy rara, porque cuando era pequeña siempre me creí una niña superamable y agradable y nada más lejos de la realidad, de hecho mi padre le decía a algunas personas, que por no saludar a la gente con la que me cruzaba por la calle, probablemente me cambiara al otro lado de la calle y agachase la cabeza para hacerme la despistada...
      En realidad, mi padre estaba equivocado, ya que no me cambiaba al otro lado.
      Hasta que cumplí los dieciocho vivía en un pueblo y cruzarte al otro lado de la calle era una grandísima tontería, cuando la anchura máxima de la calle es de tres metros y no había nadie que escondiera a tu persona.

    Lo que si hacía, en realidad, era cambiar de lugar, es decir, que si tenía que  cruzarme de punta a punta todo el pueblo, por no pasar donde había un grupo de personas a las que me incomodaba saludar, por otro lado, debido a mi vergüenza, no a que yo sea una vieja arisca, pues me lo cruzaba...

   Otra extrañeza de mi persona es que me incomoda mucho que la gente se me acerque demasiado, entendamos por gente la gran mayoría y sobre todo los del sexo opuesto al mio, que por si no había quedado claro aún, es el genero masculino, el opuesto claro, no el mío.

      Bueno, a lo que íbamos, a mí me encanta abrazar a mis amigos y familia porque me sale de dentro, con ellos soy muy cariñosa, pero si tú pretendes hablarme a dos centímetros de mi cara, pues no te enfades si obviamente, me echo para atrás... No es que te huela el aliento, ni me crea que me vas a besar, es que de verdad... ¿¿Tanto cuesta respetar el espacio vital de una persona? que en este caso, siendo el mío, se establece  en un perímetro bastante más amplio de lo normal.

     Y hablando de rarezas, otra es la de ser muy radical en mis ideologías religiosas y políticas... Esto no quiere decir que se me pueda equiparar a un musulmán que hace la guerra santa, a cualquier inquisidor de antaño, o a algún emperador romano en busca de cristianos furtivos.
    Lo que quiere decir, es que si cualquier cosa me molesta, lo expreso de viva voz, escribiendo o subiendo noticias en mi página de internet. No te lo tomes a mal, es mi forma de pensar y al igual que yo respeto que tú creas, no creas, votes o dejes de votar, respétame tú a mí y no me digas lo que puedo o no puedo decir.

     Todo esto viene a cuento, hacía un par de críticas dirigidas a mi persona, y si, soy así, rara, borde, asquerosa y peleona, me encanta debatir y discutir, elevo la voz cuando lo hago y me acaloro, pero jamás te       voy a recriminar que protestes por lo que no te gusta o que no sepas controlar tus miedos e inseguridades y es que no hay mucho más que decir, soy así, rara, extraña y no creo que sea tan difícil de concebir.


6 comentarios:

  1. tu rareza es lo que te hace especial ;)

    y no eres rara, los hay peores

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  2. Sí, lo de ser especial es el topicazo para los raros, jejej. Mamen eres tú??

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  3. Antoñitoooo, gracias. Retiro lo de Mamen.

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  4. ummm...pues no he visto nada raro en todo esto, mira que yo coincido en algunas cosas contigo, por ejemplo, en lo de dar un rodeo para no tener que pasar por delante de un grupo de personas, pero ha eso se le llama timidez, luego en cuanto coges confianza seguro que aparecer la verdadera timidez.
    Y todos nos acaloramos al defender nuestras ideas sobretodo porque inconscientemente queremos convencer al otro de que es lo acertado, aunque respetamos y entendamos que en el mundo pueden haber posturas diferentes.
    Raro seria que tuvieras dos antenas en la cabeza y la cara verde.

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    1. Jejee, me acabo de dar cuenta, que este comentario lo hiciste tú y no mi amiga Rebeca, jajajaj. Vaya desastre soy.!!!!

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  5. Rebe... tú y yo coincidimos en demasiadas cosas, además de historias demasiado lineales. jejej

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