lunes, 23 de abril de 2012

Decir "Te quiero"

   
     A pesar de lo que muchos creen, y me consta que son muchos los que lo piensan, a mí no me cuesta nada decir "te quiero".

     Y cuando digo que no me cuesta nada decir "te quiero",  no estoy refiriéndome a frivolizar esa sentencia o a trivializar los sentimientos de forma tan simple, y es que, es cierto, a mi no me cuesta nada decir "te quiero", pero si que necesito  que se den dos condiciones para poder expresarlo:

    Obviamente,  la primera de ellas es, que sea cierto lo que estoy diciendo. Nunca voy a decir "te quiero" si no lo siento.
    La segunda, es que como ya he dicho muchas veces, soy cobarde por naturaleza y jamás lo diré, si no estoy segura que la persona a la que se lo digo siente también lo mismo... Y creedme, esas cosas se notan, se sienten y se saben.

   En este caso, no me refiero al amor a una pareja, sino a algo general,  están los "te quiero" a los amigos, y es que en ese aspecto soy muy sentida, llegando incluso a veces a ser pesada. 
    Yo, que tanto me quejo de las gente que es "sobona", esas personas que te tocan mucho, sin tener que tocar, puedo llegar a ser plasta hasta decir basta, soy muy besucona, abrazo mucho y me pongo muy melosa, porque se que a pesar de los choques que se puedan tener, esas personas también me quieren a mí, aunque no lo manifiesten del mismo modo.

    No pasa una sola semana, en la que si estoy visitando a mi familia en el pueblo, me vuelva para Madrid, sin antes haberle dado miles de besos y abrazos a mi abuela y haberle dicho otras tantas cuanto la quiero, jugar con ella como si fuera una niña pequeña, intentar hacerle cosquillas, porque se que le molesta... probablemente suene cursi; pero es lo que me sale, mi sobrina, mis tíos, mi padre...

    Pero si hay alguien a quien quiero con toda mi alma, sin hacer de menos a los demás, es a mi hermana, y tengo que admitir que a ella no se lo digo tanto.  Y no, porque no se den las dos condiciones de antes, como se tienen que dar, porque la quiero con locura y me duele todo lo malo que le pase, y me alegra todo lo bueno que le sucede. 

    Pero a pesar, que ella siempre ha sido la más cariñosa de las dos, y aunque no lo quiera reconocer, con el tiempo le ha empezado a costar decir lo que siente, ha empezado a guardarse las cosas dentro y eso no le hace nada de bien.

    Hace tiempo, que llevo una época muy tonta, comúnmente suelo decir que me ha mirado un tuerto, y es cierto que el tiempo no acompaña. Continuamente con ganas de llorar y lo cierto es que empecé a asustarme cuando veía que no acababa de animarme del todo.
    
 Ahora los médicos dicen, que quizá tenga tiroides, así que no se si alegrarme, porque esto que me pasa, puede que sea porque mis hormonas no se regulan bien o echarme a llorar, una vez más, vete tú a saber porque.

   Y por esto que me pasa, he sido muy egoísta durante estos días que mi hermana, tanto me necesitaba, tal vez, no le he preguntado, tantas veces como hubiera debido, que como está.
 Tal vez, no la he llamado por teléfono, tantas veces como antes, porque yo no tenía ganas de hablar y olvidé que quizá ella, si que necesitaba hablar.
     
Es posible, que mis visitas al pueblo hayan menguado, cuando justo más tenía que ir.

    Y es que a las dos, nos cuesta mucho hablar, cuando se habla con profundidad,  cuando lo que se dice es tan grande que no puede salir por la boca, y se necesita de las manos para poderlo decir.

 A las dos, nos sale  un "te quiero" pequeñito y bajito, probablemente para esconder, lo grande que es la necesidad que tenemos la una de la otra, y lo disfrazamos con un: - Vente a Madrid, tú sola, un fin de semana. o un  - Quédate a dormir en mi casa cuando bajes al pueblo.

Y si, nos cuesta mucho, enana, pero todo va a a salir bien. y lo digo por que lo siento y porque ya sabes que no digo nada que no sea cierto


jueves, 12 de abril de 2012

Joaquín Sabina, Madrid y Yo

    Esta ciudad, que en ocasiones odié tanto como el adolescente odia al padre que lo castiga...
    Esta ciudad, la que, cuándo llegué hace años, me tragaba como el agua se traga a un niño que aprende a nadar.

    Esta ciudad, que me asustaba como los monstruos que se escondían bajo la cama cuándo eramos pequeños...

    Esta ciudad... esta maldita ciudad, la cual pensaba abandonar en cuanto llegara a mi objetivo.

    Esta ciudad, que me enseño tanto...

    Esta ciudad que me enseñó que el padre que nos castiga, lo hace para que aprendamos lo que está bien y lo que no lo está.

    Esta ciudad, en la que aprendí que debemos aprender nosotros mismos a cruzar la calle, comprendiendo que no debemos hacerlo cuando un coche nos puede dañar, aprendiendo que si nos daña, es no significa que no podamos volver a caminar o hacerlo con el miedo constante de volver a ser atropellados...

    Esta ciudad, que me enseñó un día a tener cuidado con los otros coches mientras caminaba, pero que también me enseñó a luchar contra los impulsos de conductora suicida, cada vez que me dejaba llevar a un callejón sin salida...

    Esta ciudad, donde no siempre los monstruos son con colmillos y cuernos, pues a veces, cerca del reloj de arena del Arenal, encontrabas monstruos bonitos, que sin necesidad de piquetes, te llevaban a una huelga de besos.

    Esta ciudad, que me hizo soñar con las noches perdidas, aquellas noches que sabías cuando salías, pero jamas cuando entrabas ni donde lo harías... Sonido a bolero, sonido a saxofón de madrugada, sonido a esta ciudad...

    Noches y madrugadas donde jugabas a ser una chica un poco lista, aunque quizá probablemente, acabaras demostrando que en lugar de un poco lista, eras un poquitín boba.

Y así, ni tan arrepentida y encantada de haberte conocido lo confieso, tú que tanto me has dado, tú que me has enseñado???
    Porque es cierto que un día te abandoné, porque yo quise, fui yo, quien decidí marchar y sin embargo, soñaba contigo mientras dormía en otras ciudades y con otras ciudades si volvía a tu lado.

    Pero a pesar de todo, aquí se aprende que las niñas ya no pueden ser princesas, a pesar de todo, aquí he vivido y aquí quiero quedarme, en esta ciudad...

    Esta ciudad... pongamos que hablo de... Madrid.


http://www.youtube.com/watch?v=qZGS54Xv3eM

http://www.youtube.com/watch?v=2Hl1Km-dhUk

http://www.youtube.com/watch?v=sEoRb2aPJPA

http://www.youtube.com/watch?v=JZawlMhOZaE

http://www.youtube.com/watch?v=P-516Lc3IWk

http://www.youtube.com/watch?v=LYPTEtiHJUQ



domingo, 8 de abril de 2012

Sobre alcohol, chocolate y otras desgracias con mi amiga María



   Mira que lo estoy intentando; y es cierto que ayer, te dije que escribiría sobre ello; pero por más que lo intento, me encuentro totalmente bloqueada.
    Es cierto que ayer te dije:
     - Cuando llegue a casa escribo de esto; pero debe ser que el alcohol ayer dejó mis neuronas de resaca y si esta mañana estaban destempladas y somnolientas cuando ha sonado el despertador para ir a trabajar (las seis de la mañana llegan muy pronto) ahora, siendo  las ocho de la tarde, deben seguir si no somnolientas, prácticamente dormitando o al menos sin muchas ganas de escribir.
    Perdón, debería hablar con propiedad, puesto que la falta de ánimos para darme a la escritura se debe más bien a mi abulia y no a la falta de disposición de mis neuronas...
    Y es que ya te lo dije ayer mi querida  muy mejor amiga de Huertas- La Latina, porque a este paso haremos esa zona punto de encuentro. Tú por tus motivos y yo por los míos, las dos los tenemos claros, para que lo vamos a explicar, que además ya he dicho antes que el alcohol me tiene bloqueada y no me deja enlazar con coherencia más de dos frases seguidas...
    Y es que amiga María la Rubia, que la Morena hace ya años que desapareció de nuestras vidas. El alcohol es malo y no porque lo dijese mi psicólogo, que siempre decía:

    - Tere, sí, sal y diviértete con tus amigos, pero no bebas mucho... QUE EL ALCOHOL ES UN DEPRESOR.
     En otra ocasión me dijo que no me diera a la promiscuidad y lo cierto es que aún no alcanzo a entender porque me dijo eso, me asusta pensar qué fue lo que vio en mis conductas que le hicieron pensar que me fuera a dar a las drogas, sexo y alcohol, omitiremos el rock and roll, por razones más que obvias.
    Como te comentaba el alcohol no es nada bueno, aunque venga disfrazado de mojitos, o daikiris en el Cafe du Soul o mojito y coco loco en La negra Tomasa.
 
    Supongo que andarás impaciente, porque te explique la maldad de tal brebaje,  ya que me ha dado por insistir en la falta de bondades del producto y es que  mi muy mejor amiga de Huertas-la Latina (me pongo el calificativo ya que no puedo ser tu muy mejor amiga lesbiana, porque no lo soy, ni tu muy mejor amigo gay, porque tampoco me ha dado por ahí aún)
 
     La cosa consiste en que si no fuera malo tú crees que  siendo solamente las  21:00 del Sábado Santo ¿ íbamos a estar tú y yo tiradas en un escalón de la calle Victoria mientras yo le grito a un señor que porque nos mira que si no ha visto nunca a dos tías borrachas sentadas en la calle?
    O tú crees que si fuera bueno hubieras acabado con una bajada de tensión cerca de la Plaza de la Cebada y mirando al cielo, porque te tuve que recordar que si te mareas NO se pone la cabeza hacía abajo, sino hacía arriba.
    Tú crees que si fuera aconsejable, aquel que te dio una coca-cola nos hubiera mirado como si estuviéramos locas, tras decirle que nos marchábamos porque no te encontrabas bien.

   Así que (MMMAH-L)  El próximo día que quedemos a comer, yo abogo por los batidos de chocolate, los gofres con nata y sirope y tabletas de Nestle, que engordan, es cierto pero liberan endorfinas ...

    Y prometo, que el próximo día, atiborrada de todo tipos de cacaos, te escribo una entrada, un poco más bonita, porque personalmente... Esta es una AUTÉNTICA MIERDA, Que vaya par de desgraciadas que estamos hechas, jejej...