domingo, 17 de noviembre de 2013

Cosas que no sabes de mí...

Hay montones de cosas que sabes de mí...

Montones, porque yo no callo.
Montones,  porque no paro de hablar y contar todo lo que se me pasa por la cabeza.
Montones, porque a veces tengo una verborrea tan insufrible que la persona de al lado quizás esté deseando que calle de una vez.

Hay montones de cosas que sabes de mi...

Sabes cuales son mis grupos de música favoritos y que intento no olvidar nunca mis cascos para escucharlos, porque sin música no se vivir.
Sabes que me gusta leer, pero que más aún, me gusta escribir.
Sabes que me enfado mucho y puedo dar muy malas contestaciones, aunque nunca te llegarán a herir.

Hay montones de cosas que sabes de mí, montones... muchas más de las que voy a escribir aquí...

Pero también hay cosas, quizás no tantas, aunque sí, también hay cosas que no sabes de mí...

No sabes que cuando estoy callada es porque no me quedan fuerzas para hablar o porque lo que estoy pensando no se puede decir.
No sabes que cuando estoy enfadada de verdad, es cuando no hablo, porque se que si dijera lo que pienso podría llegar a hacer mucho daño y serían cosas que a nadie le gustaría oír.
No sabes que no me gusta que me interrumpan cuando leo, porque es como si me obligaran a volver de un viaje antes de la fecha de vuelta que yo elegí.
No sabes que sigo llorando sino me gusta el final de una película y me hace sentir un poco infeliz.
No sabes que tengo treinta años y me siguen gustando los dibujos animados.
No sabes que aunque siempre digo que soy una mema, no me gusta que la gente me vea llorar y me escondo o procuro tener los ojos abiertos; porque si los cierro, mis lagrimas intentarán escapar y serán vistas por los demás.
No sabes que cuando lloro de rabia, me ahogo porque no puedo hablar...
No sabes que si me entra la risa tonta mientras me están preguntado si necesito algo, probablemente es porque también esté llorando, emocionada porque veo que se preocupan por mi.
No sabes que a veces quiero tanto, que me duelen los dientes de tanto apretarlos mientras  doy un abrazo.
No sabes que arrugo la nariz, siempre que  recuerdo cosas que me avergüenzan.

No sabes que probablemente algún día leyendo esto vuelva a arrugar mi nariz, pensando que te he contado cosas que quizás jamás te debí decir.
 

martes, 5 de noviembre de 2013

Lluvia de Recuerdos...

    Miro por la ventana del coche y el cielo cada vez está más gris...
    Hace quince minutos estaba esperando en la calle mientras el frío hacía que encogiera los músculos de mi espalda como si de ese modo todos los huecos que pudiera tener mi cuerpo se cerrasen y no dejaran entrar al frío.
    Parecía que iba a llover... no me gusta la lluvia en otoño, tampoco me gusta la que cae en invierno y no suele gustarme la de la primavera ni el verano.
    Sin embargo hay ocasiones en que me encanta caminar mientras me mojo, quizás no sea tanto la lluvia lo que me gusta sino ese color gris que traen las nubes cuando traen la panza cargada de ella.
    Parecía qlue iba a llover, la plaza que había enfrente del colegio estaba llena de niños que acababan de salir de las actividades extraescolares, aún era pronto; pero ya parecía de noche.
    Hacía frío, parecía que iba a llover, el cielo estaba gris y de fondo mientras los niños jugaban, un churrero inventaba aroma a aceite frito que entraba por mi nariz haciéndome recordar cosas...
    Recuerdos del pueblo en fiestas, cuando hace años las ferias eran frías y apurábamos la última noche comiendo churros con chocolate para al final acabar tirados en el colchón de cualquier chiringo, riendo e intentando no dormirnos, porque dormirse significaba que las fiestas finalmente habían acabado hasta el año siguiente y quizás al siguiente no fueran tan buenas como el presente.
    
    Recuerdos de parque con arena al salir del colegio, recuerdos de historias que leía de pequeña, donde los protagonistas eran niños que también salían del colegio y a los que les daban un bollo con azúcar y un vaso de leche para merendar, mientras yo me quejaba porque mi bocadillo de mortadela me parecía mucho menos interesante que el bollo de azúcar
    
    Recuerdos de lluvia debajo de tu paraguas, abrazada a ti para que el agua no nos mojara a ninguno de los dos mientras buscabamos un sitio para beber después de cenar... paraguas que dejaste un día olvidado en mi casa y allí se quedó...

    Recuerdo del "barrio alto" en Semana Santa, lleno de chicos y chicas mientras llovía y yo cantaba un "que llueva que llueva la Virgen de la Cueva"...

    Constancia de lo que fui, un cielo gris que lloraba, un cielo gris que estallaba en truenos y rayos, un cielo que muestra que después de la tempestad siempre llega la calma...

    Miro por la ventana del coche y cada vez está más claro que va a llover y recuerdo...

    Tardes de lluvia en las que jugaba con mi nenuco mientras la alfombra del salón arropaba las plantas de mis pies y en ocasiones también arropaba mi tripa si me daba por jugar a las cocinitas a ras del suelo...

    Tardes de lluvia con los pies empapadísimos al salir de una actividad del cole donde nos habían puesto una película de un tal "San Francisco de Asís"
     
    Miro por la ventana del coche, mi hermana enciende los limpiaparabrisas... finalmente llueve, otro recuerdo que revivir cuando vuelva a parecer que va a llover...

    Pasará el tiempo, lloverá y entonces recordaré aquellos viajes en coche camino a ver la familia, camino al pueblo y a sus recuerdos, camino a sus parques, camino a sus churros, camino a sus ferias y camino a sus juegos...

     Parece que va a llover...

viernes, 1 de noviembre de 2013

¿¿DÓNDE ESTABAS EL DÍA DEL MUNDIAL??

¿¿Dónde estabas el día del mundial??

      Hoy finalmente la he visto... Un montón de semanas intentando convencer a las que son mis amigas para ir al cine a verla y hoy por fin la he visto.
      No os he esperado, ¿¿Para qué?? Ya me estaba haciendo a la idea que no iba a conseguir que entre las cuatro señaláramos un día en el calendario para escribir debajo de la susodicha jornada, una frase que dijera algo parecido a: "día de cine con estas" o algo así...

     Así que, cansada de estudiar durante toda la tarde... y de mirar el facebook... y de escribir por whatsapp... y de levantarme a la cocina a por el bote de Nocilla y de volverme a levantar porque me olvidé los cacahuetes al lado de la nevera. Finalmente, cansada de todo eso y con la esperanza de que la película acabara pronto para irme a dormir temprano porque a mí, mañana, me toca ir a trabajar, me la he puesto. No sin antes pediros permiso, o al menos daros el parte de lo que iba a hacer, insinuándoos de ese modo, que la iba ver yo sola y por tanto, ya no había lugar a que vosotras fuerais al cine a verla sin mi.

     No existe esa posibilidad, cuando tú está emperrada o emperrado en ir al cine y se lo dices insistentemente a tu pareja y acabas cansándote y la ves en el ordenador de tu casa; igual que matarías a tu novio si después de esto él  fuera a verla; igual yo os mataría a vosotras si se os ocurriera ir al cine las tres juntas a ver esa película. que evidentemente yo ya vi.
    Eso no es posible... somos algo extraño, definible como "amigas treinteañeras en la edad del pavo" or something similar que no sabría como definir.

    El caso es que la he visto, "La gran familia Española" ambientada en el día que España gana el mundial; Y me ha dado por recordar donde estaba yo el día del mundial...

    Estaba trabajando, estaba en la oficina de Atocha y a mi el fútbol, lo cierto es que ni fu ni fa, pero me puse la radio.
    Me enrabieté con la patada que un holandés le daba a un español... Me enrabieté mientras a las diez y algo de la noche, ya fuera de la oficina, corría como alma que lleva el diablo para llegar a vuestro piso en Móstoles y al menos poder ver el final. No me fui a casa, que la tenía a quince minutos en metro, me fui a Mostoles, porque quería verlo allí.

   En el camino de la estación a vuestra casa, no había nadie en la calle, y apenas veía luces en las casas, pensé que habíamos perdido, porque no oía ni un triste grito de felicidad.

     Finalmente llegué, llegué para ver como ganábamos, llegué para ver como Casillas agarraba a la Carbonero y la soltaba aquel beso que a todas se nos quedó grabado en el cerebro.
   
    Los besos robados, son mi debilidad...

    Y hoy mientras estaba viendo la película, recordar el día del mundial, ver escenas que te hacen pensar la importancia que tienen algunas personas para ti... Pensar cuanta gente, tanta, tantísima gente ha pasado por nuestras vidas durante toda su extensión.
   Pensar que pocas personas de ese gran tanto se han quedado perennes en las nuestras y pensar que nosotras sí...
   Pensar en las veces que hemos llorado por esas hojas caducas que desaparecían y llorábamos, entre nosotras, porque nosotras sí...
   Pensar en tardes aburridas de estudio, poniéndole la chispa entre nosotras...
   Pensar que me  voy a dormir y rara es la noche que no tengamos mensaje de buenas noches...

    En fin... no me hagáis caso, es que con el cine español me da por pensar y por recordar y da la casualidad, que si intento pensar algo importante donde vosotras no estuvierais no lo soy capaz de encontrar.

    Buenas noches chicas!!!
   

sábado, 12 de octubre de 2013

Como descubrir si el tío con el que te lías será solo un rollo o tu futuro príncipe azul.



     "No hay más ciego que el que no quiere ver" ¡¡Qué gran frase, señores!!

     Y es que esto, es tan real como la vida misma.

     ¿Quién no ha tenido un desengaño amoroso? ¿Quién no ha creído alguna vez que le estaban jurando amor eterno y lo único eterno allí son, si acaso, los garabatos que se escriben a navajazos dibujando un  corazón, en la corteza de un árbol?

     Bueno... en un árbol antes, allá en tiempos inmemoriales, porque cuando yo era niña, cuando tenía unos 14 años, a algunas les daba por cambiar la navaja por un compás y la corteza de un árbol, por la fina capa de piel que cubría sus brazos.

     ¿¿De verdad?? ¿¿En serio no existe otro sitio u otra forma más inteligente de demostrar el amor eterno?? Que por otro lado, seguramente sea tan eterno como la pintada en la puerta de un baño en la que podemos leer:


                                     "LA JENNY Y EL JONATHAN JUNTOS FOREVER
                                                                                                                  29 /06/ 1997"

     Admitámoslo, si con 13, 14 o 15 años, es muy difícil que el amor supere la barrera de los dos meses, para que nos vamos a molestar en hablar de la eternidad.
     Y es que pasados los dos meses, o menos, y si con suerte, el dueño del bar no ha pasado una capita de pintura por aquella puerta pintada, seguramente cuando nos dirijamos al lavabo, mientras hacemos pis, podremos deleitarnos con lecturas como esta:

                                   "LA JENNY Y EL JONATHAN JUNTOS FOREVER
                                                                                                                29/06/1997"
                                                    "GUARRA, EL JONHY ES AHORA MIO
                                                                                                              15/07/1997"

     Volviendo al principio, no hay más ciego que el que no quiere ver; y estas cosas se notan.
    Se notan y se ven claramente, luego no digas, que su indiferencia te pillo desprevenida.
    Por supuesto que se ven, si yo fuera una choni de esas que se raspan el nombre de su amado con un compás, no me lo rasparía hasta no ver ciertos indicios que muestren la veracidad de su amor hacia mi persona o al menos el interés por una relación seria.

    Estos indicios han variado a lo largo de la historia y de los siglos. Obviamente, yo me centraré en mis dos siglos y concretamente en lo que vienen siendo los últimos 14- 15 años de mi vida.

      - CAMBIO DE COMPAÑÍA TELEFÓNICA: Es lo básico para el futuro de una relación que pretende durar en el tiempo. Si el chico que te cortejaba, se cambiaba de compañía telefónica, sólo para que fuera la misma que la tuya, ahí, había futuro.
    Si por aquella época, él llamaba a movistar para decirles que se iba, que se hacía una portabilidad a vodafone, ahí, había amor.
    Y ya podía la teleoperadora intentar convencer al chaval para que se quedara con ellos, que por mucho móvil de última generación o  muchos descuentos en la tarifa que le ofrecieran, si el chico no cedía, eso era amor verdadero o al menos la intención de pasarse pronto por tu casa a conocer a tus padres y formalizar las relaciones.

    Esto era así antes, cuando no exitían las tarifas planas y lo más conveniente era cambiarte a la compañía de la persona con la que más fueras a hablar y si esa persona eras tú, eso significaba, que sí, lo que ya  te he dicho antes, que ahí, había futuro.

    ¿¿Pero y ahora?? ¿¿Qué hacemos ahora para averiguar si esto va para adelante o sólo nos va a servir para pasar un ratito el tiempo??

    Pues ahora, tenemos el facebook, esa herramienta social, que para muchos de nosotros ha pasado a formar parte de nuestra vida de un modo tan estrecho, que probablemente nos duela más no poder ver en una semana nuestro perfil de facebook que perder un dedo mientras intentamos cortar jamón al estilo jamonero profesional.

    Los indicios facebookarios que muestran que el amor va viento en popa, son los siguientes:

          - ACTUALIZACIÓN DE ESTADOS: No hay más que darse cuenta de los estatus que pone la otra persona, para saber si esta misma, está dispuesta a hacer voto de castidad en lo que a otros seres se refiere. Puesto que no es lo mismo actualizar el estado diciendo:

    "Comiendo pipas con MariPili" que "Compartiendo pipas con mi MariPili" No es lo mismo, ya os lo digo yo...

          - FOTO DE PERFIL: Esto ya, va siendo indicio muy claro de las intenciones finales. Si el chico coloca una foto de perfil de los dos juntos... ¡¡¡Date por contenta!!! ya que si lo que te interesa de este chico es algo más que pasar el tiempo,  ¡¡¡FELICIDADESSSS!!!  Lo estás consiguiendo:

              (  NOTA, ADVERTENCIA O COMO TÚ LO PREFIERAS LLAMAR) : No vale la foto de perfil donde salís tú, él y vuestro amigo común. No te ciegues, que como pienses así, te vas a dar una hostia muy pero que muy grande.

      - FOTO DE PORTADA: Esta foto viene a ser como la del perfil, pero si tú y él aparecéis juntos en esta y, repito, tú a ese chico lo quieres como novio: Ya puedes empezar a bailar la conga por toda tu habitación porque le tienes bien atado.

          - SITUACIÓN SENTIMENTAL: "En una relación" ¡¡ENHORABUENAAA!! Lo conseguiste, si aparece eso en su cuenta de facebook, ya puedes coger el móvil y llamar a todas tus amigas para contarles que sí, que por fin tienes novio (Si realmente, eso es lo que querías)

     En este apartado, también te haré una pequeña advertencia o te daré un consejito:
     Asegúrate que la chica  a la que se refiere con eso de "en una relación" seas tú, porque puede darse la posibilidad, que el chaval en cuestión, haya estado liándose contigo, con su vecina, con una prima lejana, con la amiga de su hermana, con su compañera de trabajo y con la que pilla un sábado por la noche a la vez. Con todas al mismo tiempo y que todas le deis igual, también al mismo tiempo las seis.
     Tan igual le dais, que le importa una mierda que veáis en facebook, su actualización de estatus sentimental y como os vayáis a sentir cualquiera de vostras; y ahí, querida, ahí no hay futuro.

     En este caso querida amiga, si tú ya has avisado a todo Cristo, si ya has bailado la conga por toda tu casa, incluyendo la caseta del perro. Si incluso ya has cambiado tu foto de perfil, la de portada y hasta tu situación sentimental. En este caso amiga mía, te lo dije al principio, y es que no hay más ciego que el que no quiere ver y es que estas cosas se notan, pues claro que se notan!!!!!

   ¿¿O es que no te fijaste que tú no aparecías en su foto del whatsapp??

sábado, 28 de septiembre de 2013

FEOOOOOOOS, QUE OS HABÉIS VUELTO MUYYYY FEOOOOOOOOOOOOS



Antes de empezar la entrada, quiero decir, que esta entrada, no es una ofensa a aquellas personas que estén gordas, mi padre y mi tío lo están y los quiero con locura, ni a aquellas personas que estén muy delgadas (es mi caso, y creedme, no me odio). 

No es una ofensa, ni pretende ofender a los que estén calvos o tengan pelo por todos lados (Todas las chicas nos tenemos que depilar). 

No pretendo tampoco reírme de los que han repetido curso o les haya ido mal en los estudios (Yo repetí 2º de bachillerato y se me cayó el alma a los pies.) y por supuesto tampoco pretendo reírme de aquellas chicas que tengan uno o cuatro hijos, tengan la edad que tengan (Mi sobrina nació cuando mi hermana tenía 20 y es lo mejor que nos ha pasado en la vida)

 Esto surgió de una conversación durante una fiestas y de una broma con unas copitas de más. 
Esto salió de la rabia que siempre he guardado hacia algunos compañeros de clase que criticaban y se reían de lo que hoy les toca a ellos.
 Esto no va más allá.
 Cada uno es como es y mientras estemos conformes con lo que tenemos debería importarnos una mierda lo que digan los demás...
 La pena es que no se piensa igual con 15 años que con 30.
Ahora, espero que esto lo leas en clave de humor y que si alguna vez te sentiste atacado por este tipo de personas, pienses que al final nadie es tan importante y la popularidad no es eterna... ya lo viene a decir esta canción, por si os hace escucharla.





     Guapos y guapas hay muchos, menos que feos, ya lo dice la canción y es que "Feos somos más"; pero guapos hay muchos, y feos que se creen guapos, de esos hay muchísimos más.

     Si me paro a analizar la situación, y me voy parar, porque eso de divagar sobre tonterías y temas estúpidos me encanta y se me da fenomenal, yo dividiría la belleza humana en los siguientes rangos:
      
          -  Guapos que son guapos y no lo saben.

          -  Guapos que son guapos y lo saben.

          -  Gente simplemente guapa y le viene dando igual serlo que no serlo.
            Aunque en honor a la verdad, de estos hay pocos; y es que a todos nos gustaría ser guapos
             La vanidad es intrínseca al Ser Humano.

         -  Aquellos que se creen guapos y no lo son (mencionados anteriormente).
    
        -   Los que piensan que son guapos y además de eso, listos.
            Me refiero a esos a los que se les podría decir que no hay más ciego que el que no quiere ver...
   
        -  Y finalmente, aquellos que eran guapos, los reyes del mambo, los que dictaban las normas, porque               eran muy guapos pero que finalmente, dejaron de serlo.

     Los del primer grupo no dan juego más allá de un:

    - Mira Fulanito, que guapo es y que humilde el chaval.- La conversación no da para más, no hay cotilleo, no hay crítica, por lo tanto, no hay interés, y al español, y lo he dicho muchas veces, nos gusta criticar, nos gusta hacer sangre con lo mínimo, somos muy de eso y lo disfrutamos con ganas, con muchas ganas.
    El segundo y tercer grupo, tampoco dan para mucho más. Son guapos, hay que aceptarlo, presuman o no de ello, nos joda o no nos joda... son guapos y nosotros no. 
    Ahí, nuestras críticas, lo único que demuestran es la rabia interna que alberga nuestro ser porque ellos son bellos y nosotros no.

    Creedme, no merece la pena criticar a este tipo de guapos, quedamos fatal haciéndolo, puesto que mostramos que  además de feos, somos unos mezquinos envidiosos...
    Olvidadlo, no merece la pena, quedaríamos a la altura del betún.

    Yo me centraré en los tres últimos, que a fin de cuentas son los que más juego dan; y siendo sinceros el origen de esta entrada se debe a una conversación que tuve hace unos días en la que hablaba de este tipo de personas, que concretamente fueron las que me amargaron los años de instituto y rencorosa que es una, quería dedicarles unas palabritas:

     Los "guapos de mi instituto" me trataron de fea, tonta, esmirriada y bajita, como si esto último tuviera algo de malo, al menos para mi no lo tiene, que me creo encantadora con mi medio metro. Jejejeje...

    No me considero yo, el culmen de la belleza; pero se que si me hubiera presentado  junto a un par de esos guapos a un concurso tipo:

                                "El mono más hermoso"                           



     Hubieran ganado ellos antes que yo, que tiene narices tener nariz (valga la redundancia) de cerdo y la cara llena de granos y encima llamarme fea a mí, ¡¡¡A mí, que no he tenido ni un triste grano en toda mi adolescencia!!!

     También estaban los que se creían más listos que tú y te trataban de tonta por no saber resolver una formula de matemáticas. No lo niego, nunca se me dieron bien... Pero ¿¿Alguna vez te hicieron un test para averiguar tu Cociente Intelectual ?? A mí sí, y probablemente si te lo hubiera puesto delante te hubieras caído de culo.
     No es difícil saber resolver los ejercicios cuando pasas dos veces por cada curso: Dos veces por 4º, dos veces por 1º y ya no se si así, sucesivamente en lo que haya durado tu vida de estudio...  y vamos, ¿¿Cómo no ibas a ser el listo de la clase si como dice el refrán: "Más sabe el diablo por viejo que por diablo?? Y en las clases... el viejo serías tú ¿¿¿no???.

    Tuve un amigo, que al año siguiente me dejó de hablar, para mí que se le subió a la cabeza que le dijeran que se estaba poniendo muy guapo y hablar conmigo debía de ser insuficiente... Al tiempo, todo lo que tenía en la cabeza se le debió de bajar al resto del cuerpo y lo juro, debía tener mucho en la cabeza, porque el cuerpo se le puso...

    En conclusión, a estos tipos de guapos es a los que mola criticar. Criticar a estos resulta divertido, cuando coincides con gente a la que estos mismos efebos hayan mirado por encima del hombro.
    Es divertido ver como los guapos de turno que criticaban la fealdad de los demás, ahora están feos y horrorosos.
    Es divertido ver a las guapas y populares, con tres hijos alrededor (tan guapas y deseables eran que no se pudo evitar)...

    Sí, es divertido ver que lo que tan poquito les gustaba se ha convertido en su día a día...

Y como grité aquel día en aquel bar:

             BRINDO POR TODOS ESTOS "DESGRACIAOS" QUE SE CREÍAN LISTOS Y GUAPOS Y MIRALOS AHORA A TODOS: GORDOS Y CALVOS...

SALUD!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!




              
               

jueves, 19 de septiembre de 2013

Yo quiero ser americana




     Llevo un par de días con una idea rondando en mi cabeza, una idea que quería escribir en el blog, quería escribirla hoy; sin embargo no se si finalmente podré hacerlo  y es que para hacerlo... ¡¡Sólo tengo 20 minutos!!

    No es mi intención la de ir a contrarreloj, ni batir el record de escribir una entrada de blog en el menor tiempo posible, mi intención es la de terminar pronto de escribir puesto que me quiero ir a dormir a una hora determinada, sino mañana cuando suene el despertador me acordaré mil veces del ordenador, de mis manos golpeando las teclas y de las letritas apareciendo una tras otra en la pantalla de mi portátil.

    Si finalmente termino esto en 20 minutos (Ya sólo me quedan quince) probablemente publique la entrada con errores, comas mal colocadas, puntos y aparte que en realidad son puntos finales y frases que se quedarán en suspense pero sin sus puntos suspensivos correspondientes.

    Tener que irme a dormir en su hora correspondiente, esa es mi intención al empezar esta entrada y ese era el tema de esta misma entrada y es que de verdad, yo quiero ser americana.

    El americano o la americana, es aquella persona que sea Lunes, Jueves o Sábado siempre está en un bar. Viva en el centro de la ciudad o a las afueras de ella, siempre está en un bar. Trabaje al día siguiente temprano o trabaje tarde, el americano... ¡¡¡Siempre está en un bar!!!
     Pero yo, española de nacimiento, hoy me voy al teatro, a las 20:00, temprano, salgo del teatro y voy a cenar, terminamos pronto, quizás antes de lo debido porque el camarero, no nos deja ni rebañar la salsa del plato porque a la mínima que ve un plato medio vacío nos lo retira de la mesa, al final entre pitos y flautas, a las doce de la noche ya tengo el pijama puesto, estoy dentro de la cama y he empezado a escribir esto (me quedan tres minutos, no creo que termine)

    A lo que me refiero es que he crecido viendo series americanas y sus protagonistas siempre, siempre, tenían tiempo para una copita en el bar, "Ally Macbeal", abogada pero tenía tiempo para todo la chica, compartía piso con su amiga, después del trabajo siempre tocaba echarse una charleta en el bar ese donde tocaban el piano, en alguna ocasión tuvo tiempo para tirarse a un tío bueno en un lugar de  lavado de coches y aún tenía tiempo para ver un bebe bailongo por todas las habitaciones de su casa.

    Aquí ya me planteo, que además de trabajar, beber, confraternizar con los compañeros y follar donde le pillara, también debía de tomar drogas, cosa que ya no me resulta tan interesante. (Se acabó el tiempo, son y 20 y no he terminado)

    En "Anatomía de Grey" los protagonistas son médicos y; joder, no he seguido mucho esa serie; pero que leches, el día que no estaban borrachos, estaban follando y los menos, se reunían todos a comer palomitas para ver alguna película de estas lacrimógenas... Y son médicos señores, pero nada, son médicos americanos y les da igual madrugar, ellos operan aunque su tasa de alcoholemia supere tres veces la permitida para conducir  ¿¿Por qué?? Pues fácil, porque son americanos!!!!!

    Una serie que veo bastante y me gusta mucho es la de "New Girl".
    Me encanta, definitivamente yo quiero ser como ella, vive con tres tíos, vale, quizás se encuentre calzoncillos sucios en el baño del suelo, pero la entienden y son sus superamigos...

     Yo una vez viví con tres tíos y os puedo asegurar, que lo más limpio que llegué a encontrarme en el suelo, precisamente fueron los calzoncillos sucios...
Cada vez que recuerdo que llegué a meterme en la ducha con chanclas porque me daba asco ducharme ahí, me pregunto porque no tuve yo la suerte de coincidir con tres como los de la serie, amigos, limpios, (más o menos) y lo mejor de todo  ¡¡Dispuestos a salir a tomar algo a un bar aunque fuera lunes!!... Después caigo en la cuenta, que mis compañeros, no eran americanos.

    Así que nada, en mi afán de vivir la vida nocturna al estilo americano, he tenido épocas en que he salido bastante, aunque al día siguiente trabajase, aunque fuera lunes, aunque viva un poquito alejada del centro, aunque me sintiera un pingo cada vez que llegaba a casa de madrugada y mis compañeras  o compañero (lease también, mi primo Rubén) estuvieran ya durmiendo.

He intentando tener vida de protagonista de serie americana:

     - Ey, mirame, ¡¡Cómo molo!! Soy adulta, tengo trabajo, vivo medianamente desahogada y me puedo permitir salir todos los días a dar una vuelta- Antes era estudiante, no podía permitirme salir todos los días a dar una vuelta, pero ironías de la vida, cuando tienes tiempo no tienes dinero y cuando tienes dinero, no tienes tiempo...

    A veces, en mi obsesivo afán de vivir a lo trabajadora estadounidense, he incordiado a mis amigas diciéndoles lo poquito que nos parecemos a tremendos ídolos americanos. No suele colar...

    Ayer, hubo uno de esos intentos y la noche acabó en desfase total:  sándwiches de nocilla y gusanitos rojos, trina de naranja, no fuera ser que algo con gas me sentara mal, nos echamos un parchis, (mucho más interesante que juego tipo "Yo nunca he" ).

   Y como colofón final, nada de morenazo con ojos verdes en la misma cama que tú, que va...
Si me giraba a la derecha allí teníamos a mi amiga, muy guapa ella, pero oye, que no es lo mismo, y allí con ella hasta las dos de la mañana hablando de temas tan existenciales tipo:

    - Ay Dios, estoy a un mes de cumplir los 30 y aún no quiero tener hijos...

    Y todo esto porque amigos??? Pues simple y llanamente por una regla de tres y es que  nosotros no somos americanos y la filosofía con su lógica lo dice:

         Americano es a plan interesante y divertido un Lunes por la noche, como Español es a Los Serrano o en su defecto Farmacia de Guardia un Martes por la noche...

    La 1:05, se pasó mi hora... Buenas noches que es tarde y yo solamente soy española.

lunes, 9 de septiembre de 2013

A los pichilines nos van los clásicos : (Del barco de Chanquete no nos moverán)



    Ahora que el verano llega a su fin,  los pichilines volvemos a retomar un clásico de esta época y si hace cuestión de una semana o dos, aquí se entonaba el grito de "GIBRALTAR ESPAÑOL"  hoy en Villaminaya se anda amenizando la jornada con lo que hemos dicho anteriormente es un clásico del mes de Septiembre...

                                   http://www.youtube.com/watch?v=7vYvw12ml58

    Los colegios empiezan a abrir sus puertas, los forasteros vuelven a su ciudad de origen, y a lo lejos oímos un televisor con esa melodía que indica que los días de sol y calor llegan  a su fin y hay que empezar a preparar los estuches con los colores y los libros de texto para el nuevo curso escolar.

    Los amores de verano, ahí se quedarán, quizás para el siguiente verano o quizás ya solamente para el recuerdo, las plazas estarán más vacías, y la piscina ya cerró sus puertas hasta el próximo año.

    Y si en aquél pueblo de Málaga, llamado Nerja, unos cuantos chavales, el capitán de un barco y lo que bien parece una catequista con guitarra (Si no era catequista, perdón por el error, pero no recuerdo exactamente la serie de verano azul ) consiguieron que  un barco quedase perenne en aquella localidad, aquí en Villaminaya, amantes, como ya he dicho, de los clásicos, no vamos a ser menos. y también tenemos algo que permanecerá a pesar del final de verano y la presión social.

    Nosotros no tenemos barco, que sí, que la firme intención de este señor es la de conseguir que Villaminaya tenga mar, pero aún no lo ha conseguido y por lo tanto no tenemos barcos aún para poder pescar.

    Pero tenemos un muro y a su firme defensor.

    Hele ahí, que no tiene guitarra, mírenle ahí también, que tampoco tiene niños ni catequista al lado que lo apoyen para cantar contra las autoridades pichilinas que pretenden derribar esa pared.

   Dicen que tiene una escopeta (que no se si será verdad o simples habladurías) dicen que duerme al lado de su muro y que amenaza a aquel que tenga intención de derribar un solo ladrillo de tan insigne lugar.
   Dicen que ni la Guardia Civil consigue que se apee del burro, y es que, debe ser difícil apear a un burro de otro burro.

   Que no consiguen bajarle del muro, ni le amedranta la pala que tiene enfrente, ni la ley, ni que se haya echado en contra a prácticamente la mayoría del pueblo.

  A estas alturas no sabemos hasta cuando tendremos muro pichilín y cada vez que miramos al cielo vemos como las nubes nos informan que su intención algún día de estos es la de estallar.

    No sabemos si las fiestas de este año serán al estilo de Vacaciones en el mar (Por seguir con los clásicos) no sabemos na´de na´.

    Lo que si sabemos es que hoy en Villaminaya, por todas las ventanas resuena la misma melodía que nos susurra a cada uno de nosotros que la persistencia es un logro y que a este paso vamos a tener muro hasta el año que viene.

   Y sí, mientras tanto, a lo lejos, oiremos nuestra canción...

         ... Del barco de Chanquete, no nos moverán... del muro de Chanquete no nos moverán, lalalala...

¡¡¡Oops!!! ¿¿dije muro??  Perdón, quería decir barco, no se en que estaría pensando...



                         http://www.youtube.com/watch?v=ekdmeSkQZM0


         Como siempre, Gracias a las imagenes del archivo de Villaminaya que circulan por Whatsapp



domingo, 1 de septiembre de 2013

LOS PICHILINES SOMOS MUY DE GIBRALTAR ESPAÑOL



     Dicen las habladurías en el pueblo pichilin, que aquí, en Villaminaya se ha eregido el mayor defensor del lema:

                                                     "GIBRALTAR ESPAÑOL"

     Paleta en mano, cemento en cubo y ladrillos al lado, dicen las habladurías (repito, ya que yo nunca estuve allí) que ni el mismisimo helicóptero encargado de fotografíar la modificación de lindes que se está llevando a cabo en el terreno urbano, ni la guardia civil al grito de:   ¡¡¡Señora, baje el garrote o me la llevo presa!!!, han conseguido detener, lo que probablemente con el tiempo pase a formar parte de la Gloriosa Historia Española con el nombre de "EL MURO DEL PICHILIN".

     Según fuentes no confirmadas, tiene el famoso muro, la virtud de cercar terreno público, o lo que viene siendo, terreno perteneciente al municipio de Villaminaya o Pichilín, como nos conocen por aquí.

     Dígase de los vecinos del pueblo, que quizás no todos, andemos tan solidarizados con la causa de volver a convertir el peñón en terreno español  y no se acaba de ver con buenos ojos, eso de levantar un muro en la mitad de una zanja, cuyo fin primordial, es el de evitar las inundaciones en terreno urbano... Vamos, que si se inunda algo, pues que sea el campo ¿¿no??

     Pero este señor y su familia sí, ellos debe de ser que apoyan la causa y a los pescadores de Gibraltar... por supuesto Español y aquí andan levantando un muro para poder crear en el pueblo pichilín, una nueva costa española para que  los pescadores de Gibraltar se vengan aquí a pescar.

     Pasen y vean, aquí podrán disponer de toda la fauna marina que quieran sin bloques de hormigón lanzados por ingleses ni tasas aduaneras para pasar a trabajar.

¡¡¡VIVA EL MURO PICHILIN QUE NOS HA TRAIDO LA PLAYA A VILLAMINAYA!!!





           -
P.D. Se agradece el chiste recibido en el móvil de mi tío, mostrandonos la hazaña, de tremendo soldado...
           

lunes, 26 de agosto de 2013

Crecer duele, y a veces mucho.



     Crecer duele, y a veces mucho...
     Los cambios duelen y esos, normalmente, suelen doler mucho más que crecer:
   
     Recuerdo hace unos años a mi sobrina, mientras decía que le dolían las piernas o las rodillas, o algo así.
     No recuerdo exactamente que parte de su cuerpo era, ni recuerdo claramente como se dio la conversación, sólo recuerdo la que ahora me parece la frase más lógica e inteligente que alguien me ha llegado a decir:

     "Me están creciendo las piernas y por eso me duelen"

     En ese momento y aún ahora cuando lo rememoro, me resulta imposible no sonreírme a mí misma mientras pensaba y pienso, en las cosas que se le pueden pasar a los críos por la cabeza...
   
     A día de hoy, concluyo que tenía razón:

          Crecer duele, y a veces mucho.

     Por eso, hoy cierras la puerta de un  lugar donde dejas alegrías y también tristezas, cierras la puerta de un lugar donde seguramente has llorado mucho pero también has reído; pero la cierras y créeme, hay puertas que una vez que has conseguido cerrarlas es mejor no volverlas a abrir.

     No intentes echar un vistazo por la mirilla  ¿de qué sirve mirar si no vas a poder entrar?
     No intentes abrirla un poco, aunque sea una rendija por la cual intentes pasar a como de lugar. Intentar pasar por la rendija de una puerta es intentar pasar en vano, quizás pases, quizás logres entrar; pero pasar teniendo tan poco espacio para hacerlo, sólo puede provocar que tu piel se arañe, y queden cicatrices perennes.
     Si  intentas pasar teniendo tan poco espacio, puede incluso hacer que te quedes enganchada al picaporte de esa puerta y ya no consigas ir ni hacía adelante ni hacía atrás.
No te quedes estancada a las puertas de una puerta donde podrás ver todo lo que pasa por delante de ella y sin embargo no podrás participar de lo que ves.

    Una puerta semiabierta, no sirve para nada, déjala cerrada, ya lo has hecho, ya diste el portazo y con el probablemente se hayan caído muchos cuadros de la pared; pero hay más cuadros en este mundo con clavos más fuertes para poderlos sujetar.

     Ya lo has hecho, ya la has cerrado, no intentes dar marcha atrás.

    Hace mucho tiempo, una persona muy importante para mí, me dijo que tenía que aprender a romper con las cosas, que las cosas no son eternas y tampoco las relaciones.
    Mientras me lo decía yo no hacía más que llorar y me preguntaba que necesidad había de romper con cosas y personas si éstas nos estaban haciendo bien.
    Supongo que se refería a madurar, a valernos por nosotros mismos o a intentar no sujetarnos siempre al mismo bastón que durante tantas veces nos ayudó a no caernos al suelo.

    Ahora, eres tú la que tiene que soltar ese bastón, ese bastón que más que bastón era una vara de almendro, te sujetaba cuando las cosas en otros sitios no estaban bien, era un apoyo, y estaba ahí para evitar que las caídas doliesen menos, pero esa vara de almendro, tenía salientes (las ramitas pequeñas que habían arrancado para poder usarlo al andar) y esas ramitas se clavan si mientras te agarras para no caer vas deslizando la mano a través de ella.

    Ahora yo, te ofrezco otra vara de almendro, aquí estoy, no puedo ser bastón, porque se como soy y se que a veces te haré daño con mis palabras, aunque al poco me arrepienta y me duela haberte hablado así.

    Intentaré ser un clavo nuevo para ayudarte a mantener tus nuevos cuadros colgados, o una alcayata, dame el uso que tú misma me quieras dar.
    Y puedo ser una ventana, que en ocasiones tendrá los cristales sucios y no te deje ver claramente lo que quieras mirar.

    Pero dame tiempo y date tiempo tú también y una oportunidad para pensar, para rectificar situaciones, para moverte y darte cuenta que hay cosas que se deben cambiar.
   
     Yo te sujeto, aunque a veces te arañe con mis ramitas.
     Yo te ayudo a colgar tus cuadros, aunque a veces se queden torcidos.
     Yo te ayudo a abrir una nueva puerta aunque a veces haya que abrirla a patadas...

 

   

viernes, 16 de agosto de 2013

Señoras que preguntan: ¿¿Y tú de quien eres??



    
 
      Cuando yo era pequeña, los veranos en el pueblo solían empezar al grito de :
 
     
               - Niña, ¿¿Y tú de quién eres??- Cualquiera diría que este es el comienzo de la Navidad con su famoso villancico, pero no, los veranos en mi pueblo comenzaban así:
 
               -¿¿Y tú de quién eres??- Era oír esa frase y estaba claro, ya habían llegado l@s forasteros y por consiguiente, ya había llegado el verano a Villaminaya.
 
      Yo, extrañamente sociable por aquellos tiempos, siempre me juntaba con las forasteras, actitud que luego tenía sus consecuencias en el colegio:
 
 
                   - Ahora vete con las de Madrid-
 
                   -¿¿Qué pasa, que ya no están tus amigas las de Parla??-
 
Llegando incluso en ocasiones a soltar un:
 
                    - Carretera y manta con los de Mascaraque...-
 
       Estos  últimos, no es que fueran forasteros, eran del pueblo de al lado y en las excursiones donde nos juntábamos varios colegios, pues yo, hacía lo propio de mi mente curiosa, que era explorar otras culturas.
 
       Así, a la tierna edad de 6 años, yo ya tenía amigas en Parla, Móstoles, Getafe  Fuenlabrada e incluso en la capital del Reino, conocida como Madrid.
       Si os dais cuenta, esto venía a ser algo así como la periferia sur de la Comunidad de Madrid.
 
       Y así  también, a la tierna edad de 6 años, yo ya tenía amigas (o conocidas) en pueblos como Almonacid y Mascaraque, igual, si os dais cuenta, lo que venía siendo la periferia sur del lado del Arroyo del Pueblo, ese mismo que pasa debajo del Puente Romano...
 
       Pero volvamos al verano, que las excursiones pertenecen al colegio y los reproches también y si hay colegio no hay verano y aquí hoy, estamos para hablar de la época estival y las viejas del pueblo.
 
       Como contaba, no hay nada más típico en Villaminaya que una vieja, junto a la puerta de su casa esperando al acecho de forasteros y forasteras... husmeando el aire... mirando de izquierda a derecha...
 
      Viejas tratando de no romperse el cuello mientras lo giran prácticamente al estilo de la niña del exorcista para averiguar quien es la amiguita que va contigo... Viejas que finalmente si tras tantas pesquisas  e investigaciones no logran averiguar quien es la persona que invade su intimidad cruzando por delante de la puerta de su casa, entrecierran los ojos, arrugan la nariz y abren la boca para soltar un:
 
              - ¿¿Niñaaa, y tú de quién eres??-
 
      Entonces ahí, ya no te queda más remedio que contestar; y a mí me daba rabia, porque a mí alguna vez me hubiera encantado poder soltarles un:
 
             - Pues de mi padre y de mi madre señora- Pero esta educación católica-niña buena y educada, que me han dado en mi casa nunca me permitió soltar una respuesta así.
 
      Añadiendo además que yo no soy forastera y rara era la vez que me lo preguntaban a mí, salvo honrosas ocasiones en que aquellas forasteras mayores, posiblemente saturadas durante su infancia por aquella recurrente pregunta, se armaban de valor y me preguntaban eso de:
 
              - ¿¿Y tú de quien eres??-
 
      Y yo contestaba:
 
             - La nieta de la Teresa-
 
             - ¿¿De quién??-
 
             - La Teresa, mi abuelo era Mónico!!!- ( Con un tono expectante de "venga, pues ese te has enterado ya??")
 
             - Ay hija!!! pues no caigo no-
 
      Y ya ahí suelto yo el rasgo definitorio por antonomasia que hace imposible no averiguar de quien soy  yo:
 
            - Soy la nieta del Sopas-  Dale ahí, (yo muriéndome de ganas de soltarles de mi padre y de mi madre y no les decía mi número del dni porque por aquel entonces ni tenía.)
 
            - Aaah sí, sí, sí, además que igualita!!! ¿¿No podrás negar que eres soponcita??- Coño!!! pues para no poder negarlo a ti te ha costado mucho caer en quien soy.
 
      Pero bueno, mi educación católica-niña buena y educada no me permitía hacer ese tipo de comentarios y simplemente esperaba a tomarme la revancha, cada vez que traía alguna amiguita de algún campamento.
 
      Ahí sí, ahí sí que disfrutaba, cuando yo, pavoneándome con mi amiga por la calle, plaza pa`rriba, plaza pa´bajo, de repente veía como alguna vieja preparaba su ataque, cerraba los ojos, arrugaba la nariz, entreabría la boca y soltaba su ya resudado:
 
             - ¿¿Niñaaa, y tú de quién eres??-
 
      Y ahí yo, ahí disfrutaba, la miraba, abría bien los ojos, cogía mucho aire por la nariz, sacaba pecho, y soltaba con la boca bien abierta:
 
             -  ¡¡¡¡Pues mira, es que no es de aquí!!!!!!!
 
 
      La semana pasada eran fiestas en el pueblo, estamos en verano... Yo sentada en un banco, de pronto noto como una fuerza sobrehumana hace que se me empiecen a entrecerrar los ojos, empiezo a arrugar la nariz, y aunque aún lo suelto con la boca chica y en bajito, le digo a la que tengo al lado de mí.
 
             - Oye... pero y esa...¿¿ DE QUIÉN ESSSSS??
 
 
 
 
                    

jueves, 11 de julio de 2013

Me gusta el cine español... Con locura



    Llamadme rara pero...

               Me gusta el cine español... esas pelis tipo,"Días de Fútbol"  "El otro lado de la cama" "Pagafantas" o "Todas las canciones hablan de tí".
     Películas como "Primos" o la que protagoniza el mismo actor, si exacto, esa que se llama "Azul oscuro casi negro"

       Me gusta mucho, me gusta con ganas, me gusta porque prefiero la película española más cutre a ver el mejor estreno americano en el cine.

      Me gusta, porque por unas cosas o por otras, el cine español me llega y se me graba dentro,

      Me gusta; porque después de ver la película se me queda un regusto agridulce en la cabeza y la sensación de echar de menos algo que (quizás sí o quizás no ) haya pasado.

    Me gusta el cine español, porque me recuerda a madrugadas en calles desiertas de Madrid.

    Me gusta el cine español, porque sigue alimentando mi fantasía, haciéndome creer que la figura del adulto "maduro e inmaduro a la vez" no es irreal y que se puede ser mujer responsable y trabajadora de 8 a 4 y tener el resto del día para gastarlo en las calles o en los bares haciendo el ganso.

    Me gusta el cine español, porque me suena a bolero de Ana Belen en un dormitorio cualquiera donde los destellos de un cartel de neón se cuelan por los agujeritos de las persianas.

     Me suena al Saxofón de Fito en cualquier tugurio de mala muerte, donde sólo se oye eso, un saxofón y donde sólo se ve a la gente que lo escucha, alternándolo con cualquier monólogo en ese mismo bar.

    Me suena a canción de Sabina, otra vez corriendo y riendo de madrugada por las calles de Madrid.

    Me suena a una canción de pereza, canción que clama por el último polvo de despedida.,

    Me gusta el cine español, porque en el salen chicas tontas y estúpidas, como yo, que cansadas de una larga tarde de estudio, agarran una botella de coca cola mientras se suben a la mesa  del salón para no parar de cantar la "Chica de ayer de" "Nacha Pop"

    Me gusta el cine español, porque salen parques y calles, parques y calles que probablemente yo haya pisado...

    Me gusta el cine español, porque a pesar de lo que diga gran parte de la gente, el cine español es fiel reflejo de lo que somos:

    Personas perdidas, personas encontradas, personas que aman u odian y personas que aman; pero también odian.

   Personas que al menos alguna vez al día se sienten solas, personas que por otro lado se perfilan como los más afortunados del mundo.

    Personas con éxitos y fracasos (quizás muchos más que éxitos)
   
    Personas, al fin y al cabo reales, nada de "supermanes"

     El cine español no suele tener finales felices y no gusta, es lógico, quien va a pagar para ver en una pantalla de cine, lo que tenemos a mano a diario.


                http://www.youtube.com/watch?v=O8Tq8ThuESk   (El otro lado de la cama)


               http://www.youtube.com/watch?v=6Rz2UhfE9ak   (No se porque te quiero Ana Belen y Antonio Banderas)

              http://www.youtube.com/watch?v=275IksF2fQM   (Antes de que cuente diez. Fito)


http://www.youtube.com/watch?v=yXQ7-9pV7RM   (Princesa Joaquin Sabina)

http://www.youtube.com/watch?v=t1aWXrQy_V4  (Pereza, llevame al baile)


sábado, 22 de junio de 2013

Historias de un viaje marbellí (primera parte)


   
       Nervios, nervios es lo que siento ahora que veo que esto es inminente, quedan dos días, dos días para agarrar la carretera camino a unas vacaciones que nos van a mostrar una parte de nosotras mismas que desconocemos.

       Estos días, la gente que sabe toda esta historia me ha preguntado cosas, me ha deseado suerte, o me ha hecho pensar que se pueden dar situaciones que no se me habían pasado por la cabeza.

   
    - ¿Qué tal, estás nerviosa?- Me preguntó ayer un compañero del trabajo.

    - ¿¿Nerviosa?? No, mmm no se, bueno, ya te contaré- Cada una de mis respuestas fue pasando de la más absoluta seguridad a grados distintos de cautela para finalmente confirmarme en mi fuero interno, que quizá si estaba nerviosa.

    Nerviosa o no, mi conducta ayer en el trabajo distaba mucho de lo que suele ser normalmente... ayer, prácticamente toda la mañana estuve en silencio, casi no abrí la boca para incordiar a mis compañeros, casi no abrí la boca para responder a las bromas e incordios a los que habitualmente contesto con alguna de las barbaridades que suelen pasar por mi cabeza.

    Así que nerviosa o no, la maleta ya está preparada, ya no hay marcha atrás y entre la ropa de playa, la de paseo y el protector solar, probablemente llevemos nervios que no sabremos como soltar.

   Durante años, esto ha sido una constante en mi vida, lo pensaba, lo olvidaba, lo buscaba, hasta que llegó un momento en el que me rendí y di por hecho que jamás se daría esta situación.

    Sin embargo, el destino es caprichoso, tan caprichoso que sin buscarlo por nuestra parte, olvidado probablemente por la otra parte interesada, de repente me explotó en la cara, y ahora unos meses después, allá vamos... rumbo a Marbella.

    Soy consciente que debo intentar no pensar en el "y si hubiera sido aquí" lo pensaré, será inevitable; pero no olvidaré que "no fue allí" sino aquí en Toledo, donde me tocó o donde nos tocó vivir y que gracias a eso, ahora soy lo que soy y soy como soy.

¿¿Nerviosa?? Probablemente, pero pase lo que pase y sea como sea lo de aquí siempre seguirá estando.


lunes, 10 de junio de 2013

Querida yo con 18



   Esperemos que esto no se considere plagio, pero no he podido evitarlo, jejeje
  
    Querida yo a los 18, por fin te marchas a Madrid, no quieres; y cada Domingo por la tarde, haces mohinos y 

pucheros como una niña pequeña, jurando todas las semanas que en cuanto termines la carrera te volverás al 

pueblo a vivir; aún así creeme, irte a estudiar a Madrid, ha sido la mejor decisión que has tomado nunca.

  
    Querida yo a los 18 años, no te lamentes por aquella gente que dejas atrás y a la que ya no puedes ver todos 

los días; por muy importantes que sean esas personas en tu vida, la gran mayoría serán amistades pasajeras, 

quizás muy intensas; pero pasajeras, recuerdalas con cariño, serán parte muy importante de esa etapa de tu 

vida; pero no te recrees en la pena, algunos se marchan porque han de dar paso a otros; y esto pasará con 18, 

con 28 y probablemente con 38.


    Querida yo a los 18, vas a aprender muchas cosas de la vida, te costará, pero llegará un momento en que te 

des cuenta que lo que digan los demás no importa tanto, sobre todo, si esos demás, son gente que a fin de 

cuentas no te importan nada o casi nada.


      Querida yo a los 18 años, a pesar de haber dejado gente atrás, ahora es cuando vas a encontrar las mejores 

amigas de tu vida, discutireis y muchas veces te darán ganas de mandar a todos a la mierda; pero llorar ciertas 

cosas en compañía de ellas harán que las cosas duelan menos.

    Querida yo a los 18 años, habrá un momento en que creas que has tocado fondo, que las cosas no pueden 

mejorar y pensarás que no merece la pena seguir adelante; pero con el tiempo, te darás cuenta que hay pocas 

cosas tan importantes como para hundirte en la mierda y que al final todo pasa y siempre vuelve a salir el sol.

     
    Querida yo con 18, si esto lo hubieras podido leer así, con 18, probablemente muchas cosas habrían 

cambiado; pero atiende, por muy negro que lo veas todo, con 14, con 15 o con 16, finalmente llegará un 

momento en el que te des cuenta, que nada, absolutamente nada vale tanto la pena para llorar eternamente, 

nada vale tanto la pena para darle tanta importancia, que la vida es una historia, tan sólo una historia y en tu 

mano no está elegir el final pero si lo que vas trenzando, por eso, querida yo con 18, disfruta tu presente para 

recordar con cariño y alegría tu pasado.

domingo, 2 de junio de 2013

El sindrome de Peter Pan de una Exhibicionista Social



    El síndrome de Peter Pan, es aquel síndrome aplicable a las personas que a pesar de cumplir años, no asimilan que van teniendo una edad para ciertas cosas.

    También podemos definir este síndrome, como aquél  que afecta a los adultos que siguen comportandose como niños.

    Finalmente podríamos definir el síndrome de Peter Pan, como aquel que provoca que camino a casa lleves a cabo idioteces del siguiente tamaño:

       - ¿¿Le gusta a usted Silvester Stallone??

    Creo, que en ese momento, las alarmas de mis amigas se activaron automáticamente pensando que si el nivel de estupidez de la primera pregunta, que le dirigía al taxista que nos llevaba de vuelta a casa, llegaba a esos límites ¿¿hasta donde podría llegar el nivel de la segunda o de cualquier otra cosa que se fuera a decir dentro del vehículo??

     Lo cierto, es que el taxista en ningún momento se ofendió, sino que era bastante majo, no porque mantuviera una conversación fluida con él, ya que en todo momento la que acaparó el monólogo fuí yo, sino porque aunque mis amigas, probablemente asustadas, por lo que pudiera soltar por mi linda boquita, teniendo en cuenta mi avanzado estado de ebriedad, él en todo momento fue amable y se río con mis gracias o exhibicionismos sentimentales que suelo llevar a cabo cuando voy borracha y para que engañarnos, cuando no también.

    Quien haya visto mi facebook, lo sabe, no puedo caerme en mitad de la calle y no comentarlo, cada cosa que me pasa es vox populi en todo tipo de red social de mi propiedad.

    Fue tan amable incluso, que hasta hizo chistes con mis historias, probablemente para quitarle hierro al asunto, aunque  después de tanto tiempo, no era necesario que el hombre me dijera que debo de hablar mucho para que un argentino me dejase, y esto, he de puntualizar, que no es exactamente así, y no pude yo  explicarle bien al señor esta historia, más por falta de tiempo que por ganas, y es que la carrera Latina-Intercambiador Principe Pío, no me dío más que para preguntarle si le gustaba Stallone(al adelantarnos un camión recordé una película del susodicho actor) y decirle que era experta en encontrar escapistas.

    Con mi Sindrome de Peter Pan, al taxista, le alegramos, la noche, y a los que estaban esperando el autobus también.

    A todos aquellos que durante casi cuarenta minutos esperaban el bus junto a nos, debió de parecerles muy entretenido ver como dos de nosotras estabamos tiradas en el suelo cual chochonas de tómbola, (palabras textuales de L.D.) mientras nuestras otras dos amigas, volvían a aprovechar la ocasión de somnolencia, para realizarnos un book en nuestro estado más puro y robarme el movil de mi propia mano, en el momento que me quedé dormida intentando, como no, subir una foto al facebook de nuestro final de fiesta a las 6 de la mañana.

    Como ya es bastante obvio, no me puedo ver callada y me faltó el tiempo para contar la historía en el trabajo y ahí fue, cuando mi compañera, una chica de 39 años, me echó un jarro de agua fría encima y me dijo:

        - Tere, yo eso lo hacía, pero con 20 años. -Devolviendome a la realidad y haciendome ver que claramente, tengo un Sindrome de Peter Pan demasiado exagerado.

     No caí, ni me di cuenta en añadir, que como todo el mundo sabe, los 30 de ahora, son los 20 de antes.
      Que si cuando mi tía tenía 30 años, a mí,  ya me tenía haciendo la comunión, ahora, a mís casi 30, yo sigo comulgando; pero en vez del cuerpo de Cristo,  me bebo la sangre, acompañada si puede ser de gaseosa y una rodajita de limón.

     Llamenlo complejo de Peter Pan, o si quieren complejo de Bridget Jones, ¿¿Por qué no?? Casí treinteañera, y con un vasito de sangría o tinto de verano en la mano (en Inglaterra son más de cerveza o copa de vino, pero yo tengo que extrapolar a la zona mediterranea) Los Hugh Grant también existen, a veces casi igual de cara duras
     Eso si, afortunadamente no guardo en el armario ningún disfraz de conejita cachonda ni uso braga-faja como la chavala, pero quien sabe, igual tener un sindrome con nombre de peli de Disney o de pelicula romanticona icono de una época no sea tan malo.

A fin de cuentas ¿¿A quién le importa lo que yo haga?? ¿¿A quien le importa lo que yo diga??  Probablemente a nadie, pero ya me encargo yo de informar a todo el mundo vía internet.
  

    No tiene mucho que ver con mi gusto; pero oye que razón lleva

                        http://www.youtube.com/watch?v=14mFe4hQudE


jueves, 2 de mayo de 2013

No hay nada mejor que ser sincera



          

     Compartir piso con 29 años, no es igual que hacerlo con 19....

     A los 19 años, nos da un poco igual que los platos en el fregadero se amontonen hasta el día siguiente, a los 19, lo que queremos es la casa repleta de gente y no tenemos ya tantas manías para que las cosas de los demás nos molesten.

    A los 19, quizás yo no le hubiera soltado al novio de mi compañera que a él no le importaba si me había echado novio ya y cuando me dijo que era curioso, igual no le hubiera dicho que así se iba a quedar.

    A los 19, seguro, que la semana que a continuación relato, no me hubiera crispado tanto los nervios; pero tengo 29 y a los 29, si me pasan estas cosas, yo reacciono de esta forma:


   Miércoles: ¡¡¡Sorpresa!!! visita a las 23:00 de la noche (El novio de mi compañera y una amiga de él, vienen a casa a cenar), no pasa nada, yo ya he cenado, ya tengo mi pijama puesto y mientras yo estoy tendida a lo largo de mi sofá ocupando todo él en su extensión, mi primo está sentado en el otro, sino ocupando toda, al menos si, parte de ella. Deciden, para no molestar, irse a cenar a su habitación. (Punto y Set para Teresa)

    Jueves: Llego a casa y otra vez visita  de estos dos, que como no tienen que trabajar, lo de andar en casas ajenas a deshoras, les viene dando un poco igual. Cena del chino en el salón y a jugar a sus juegos de Rol (Punto y set para ellos) Yo ya me voy calentando y me encierro en mi cuarto a manifestar mi disconformidad con la situación poniendo a todo volumen a Muse en el Spotify.

    Viernes y... ¡¡¡¡¡Oh... Sorpresa!!!!!   Abro la puerta de casa, de pronto una cabeza aparece flotando por la puerta de la cocina, y emite una frase que dice:

              - ¡¡¡UY!!! Te acabas de encontrar a alguien que no conoces en tu cocina.- Yo, con mi poca diplomacia y un pensamiento cruzando mi cabeza y que venía a decir algo así como:

              - Pedazo de gilipollas, si no estás en tu casa, si la única persona que conoces en esta casa, ya está contigo en la cocina ¿Por qué narices sacas la cabeza por la puerta y me hablas como si fueras una niña histérica? ¿¿Acaso esperabas que alguien conocido entrara por la puerta??  ¿¿No verdad?? Pues yo no tengo educación, pero tú no tienes sentido común, cállate, no me hables y si eso déjame en paz, por favor.

     Lo dicho, harta de aguantar a hijos, amigos, novios y vecinos de mi nueva compañera, no me molesté ni en sonreír, y solté un:

              - Ya veo ya.- A la par que anunciaba que estaba borracha, que me iba a dormir y que tenía que madrugar al día siguiente. (Indirecta más que directa para insinuar que: Si hacéis ruido, salgo y con las espadas estas que tenéis de vuestros juegos de rol, os rebano la cabeza... Graciaaaas, que disfrutéis de vuestra partida!!!!)  Aún así, una hora después tuve que salir a pedir por favor que bajaran la música (Punto y set para ellos, otra vez, y yo con mi vena que empezaba a hincharse por momentos)

      Sábado: Sorprendentemente, día libre, la casa vacía (al menos de seres que no colaboran en el pago del alquiler) Hablo con mi compañera:  

              - Lo de la limpieza, hay que organizarlo un poco mejor. (Quiero decir,  que limpies, vamos) (Punto y set para mí, ya que por el momento, seis días después, ya he conseguido que los platos sucios de la pila desaparezcan prácticamente tras ser usados.

      Domingo: (Nueva sorpresa) Vamos a recoger a David que viene a pasar unos días a Madrid.-

          ¿¿Cómoooooooo?? Y sin avisarme antes????  (Punto y set para ellos) digievolucionando de persona borde a "pikachu-no-me-toques-que-electrocuto" Vamos, por hablar en términos familiares para ellos.

      Lunes más o menos tranquilo, Mártes más o menos tranquilo; Pero sin poder andar en bragas por la casa, no es que suela hacerlo, pero y si me hubiera apetecido ¿¿Qué??
   
     Miércoles: me levanto, a las 6y30 de la mañana, me voy a trabajar, tengo un día de perros en el trabajo, un día de locos en mi cabeza y lo único que quiero es llegar a casa, comer y echarme tranquilamente en mi sofá a dormir o ver una película. 

     Entro a mi salón, que está en penumbra (ideal para mis propósitos)y de repente oigo una voz:

            - ¡¡Hola Tere!!- Y ahí está, otra vez, el novio de mi compañera, con su portátil, que se lo ha traído de casa, porque claro, ya pasa más tiempo en la mía que en la suya, mientras ella y su amigo están durmiendo la mona del día anterior, él esta ahí.

     Y ahí ya, si que no, que la vena explota, que la digievolución a pikachu tormenta de truenos ha llegado a su punto álgido de esplendor y con toda mi delicadeza le suelto al novio, y lo de delicadeza va en serio, fui educada pero contundente:


            -  Joder, estáis todo el día aquí. Madre mía, ya no se si vivo con Miriam, con Miriam y su novio, con Miriam, su novio y sus amigos- 

    Y mientras el cuerpo del chaval derretía el supositorio que le acababa de plantar, él intentaba poner alguna excusa, que a mí me interesaba más bien poco, porque le deje con la palabra en la boca mientra iba a por mi botella de agua a la cocina, dando tiempo al supositorio a derretirse completamente, provocando el efecto inmediato, que fue el de marcharse a su casa, lo más dignamente posible, haciendo una bromilla tipo:

     - Bueno, ¿Cuándo nos empadronamos aquí? -y recibiendo una bromilla por mi parte modo:

     - No me toques las narices...-

 (punto y set para Teresa, que ya iba perdiendo el partido y se que puede sonar borde, pero leches, que quiero andar en bragas por mi casa, joer!!!)

- Finalmente, hoy, Jueves: las diez de la noche, ni un ruido, ni un alma, desde que llegue a casa a las tres. El novio, supongo que en su casa, o donde quiero, lo importante es que en la mía no está, el amigo se habrá vuelto a Castellón o donde sea, lo importante nuevamente, es que en la mía no está 
(Punto, set y partido para Teresa) 
   
    No hay nada como ser una borde sincera, Ahora, a ver cuanto nos dura.

jueves, 14 de marzo de 2013

Las hostias de los de pueblo son mejor!!!!!




     Que los de pueblo y ciudad somos distintos, aunque a muchos nos pese, es así.

     Los de ciudad, ciudad, esos que han nacido, crecido, se han relacionado y muerto, o tienen pensamientos de morir en ciudad, esos, son "supermegafinolis"...

    Esos, los sábados y los domingos no van de cañas como vamos los de pueblo, van a tomar el vermouth.

    Los de ciudad, tienen fiestas para dar y tomar, pero no las saben disfrutar, seguramente de tantas que tienen, los de pueblo sin embargo,solemos tener una única fiesta al año, comúnmente conocidas como las fiestas patronales; y eso sí, aunque no pisemos una iglesia en todo el año, se nos exacerba el sentimiento patriótico y no paramos de gritar eso de "Viva la Virgen de las Angustias" o "Viva Santo Domingo de Silos"  ¡¡¡Viva, viva!!!

     - Que viva- Se oye algún rezagado, ahí por lo bajo...

    A los de ciudad, estas cosas les hacen mucha gracia, lo de la Reina y damas de las fiestas, les parece de lo más hortera; y aquí entre nos, pues que quizás lo sea; pero yo, no me quité la corona en los cinco días que duraron las fiestas...
    Ahí, bien encajada que la llevaba, no había ni modo ni intención de quitarme mi coronita hasta que no oyeran mis oídos la traca final, esa que por norma general oímos mientras estamos apurando el último chocolate con churros de las fiestas. (Ya estoy sufriendo porque probablemente este año no la pueda oír)

    Los de ciudad prefieren tomarse los churros en San Gines, que es la churreria por excelencia de Madrid y muy elegante a la par que informal; pero que queréis que os diga, donde estén los churros de la Mari, que se quiten los del tal Gines...

    Pero si hay algo en lo que sin duda los de pueblo ganamos a los de ciudad, es en cuestión de hostias, quiero decir...

    El señorito de ciudad va al pueblo... ¡¡¡Date, que le van a llover hostias!!! Eso tenedlo por seguro.

    Es imposible explicar porque, es posible que numerosos científicos hayan intentando averiguar la razón de esta situación; pero sin éxito ninguno, y es que esto, es así, igual que al empollón le llueven collejas en el colegio, al señorito de ciudad le van a llover hostias... eso si no acaba en el pilón de la plaza durante las mencionadas fiestas patronales del pueblo.

    Como decía, en cuestión de soltar guantazos, a los de pueblo no nos ganan los de ciudad y es que por circunstancias espacio- temporales lo tenemos bastante más fácil que los de las grandes urbes...

   Hoy salgo de trabajar, Atocha, (sí, si, ya lo se, estoy haciendo apología del pueblo, cuando yo vivo en ciudad) como decía, salgo y paso por el colegio de al lado, una manada de animales enfurecidos,debido a que  la época del celo ha de rondar en las adolescentes madrileñas y se debían estar pegando por ver quien conseguía favores del Macho Alfa...
 
    Insulto por aquí, manotazo por allá... (y así un rato).
   Se están pegando en la acera de la puerta del colegio, por lo que andan escasos de espacio. Una que intenta evitar a la otra, va a parar a la carretera donde un coche casi la atropella; y yo, que me encanta meterme en todo, me quedo ahí parada con el teléfono en la mano, dudando si llamar a la policía o no...

    Entendedme, si se sacan los ojos entre ellas, a mí me venía dando igual, pero si las atropellaba un coche, que culpa tenía el pobre conductor de pasar por ahí, justo en el mismo momento en que dos hembras, si no había una tercera entre tanto descerebrado junto, se estuvieran pegando por el que probablemente en unos años, dejara de ser el guapo de clase para pasar a ser lo peor de lo peor (Creedme, que lo digo con conocimiento de causa.)

   Unos minutos después o se cansaron, o fuere por lo que fuere, dejaron de repartirse leches y cada uno para su casa, y ahí es cuando yo, que sí, que vivo en ciudad; pero que me he criado en pueblo, afirmo rotundamente, si a estas dos, las llega a enganchar una de pueblo, no tienen campo para correr...

    ¿Por qué? Pues simple. Por que en el pueblo tenemos campo, amplios campos, que se utilizan para todo, incluyendo para soltarse hostias y es que estos de ciudad, mucho criticar, pero como una pelea de pueblo, no la van a encontrar:

    Ni tenemos coches por medio que nos impidan evitar el tortazo que viene de camino hacia nosotros, ni tenemos necesidad de pegarnos a la salida del colegio, porque simple y llanamente, si no te pillaban en la puerta de la escuela, te iban a pillar en la de la iglesia.
     ¡¡¡Qué estamos en un pueblo señores!!!  que aquí todos nos conocemos y tan pronto nos queremos que nos matamos y sí, también hay gente metiche, como yo... Pero que alguien del pueblo intente llamar a la guardia civil para evitar una pelea, que cuando estos lleguen, si es que llegan, ya nos hemos quitado de encima a otra que nos hacía la competencia para quedarse con la corona de la Reina de las fiestas...


   Así que amigos ¡¡Paz y amor!! y esta entradita, a tomársela con  humor y que nadie se sienta ofendido, que tan listos somos los de pueblo, como inteligentes los de ciudad...

martes, 12 de marzo de 2013

This is how I remind me (Se aconseja escuchar la canción, antes, durante o después de la lectura)




     Cualquier tarde del verano del 2001...

      El sol entraba a golpes por la ventana del bar, que por aquel entonces pertenecía a mi familia. Las cinco de la tarde no era buena hora para un bar en verano, los niños dormían la siesta, los viejos volvían a su casa a hacer lo propio tras el café posterior a la comida, mis amigas, quizás estuvieran en la piscina tomando el sol y yo hacía guardia en aquel bar de pueblo mientras mis tíos descansaban.

     Los libros que me ayudarían a aprobar en septiembre estaban desperdigados por una de las mesas del local, probablemente, la que quedara frente a la televisión, gigante por aquel entonces, que había en el bar.

     Sonaba la MTV o los 40tv y un tío canadiense, con pelo largo,  rubio y rizado tocaba la guitarra, mientras le cantaba a todo el que estuviera frente al aparato lo estúpido y desafortunado que era; entre tanto, la chica de la que supuestamente estaba enamorado se desvanecía una y otra vez delante de sus narices.

   Decía aquello de "Así es cómo tú me recuerdas" o lo que venía a ser en el idioma original un "This is how you remind me"

   Doce años después me recuerdo a mí misma sentada en esa mesa mientras el sol se reflejaba en la arena del suelo provocando un calor sofocante y "this is how I remind me" vergonzosa hasta lo enfermizo, llena de rabia contra un mundo que no me devolvía lo que por aquella época yo creía que me ganaba o al menos le pedía a la vida que me regalara.

   Asustadiza, llena de complejos y miedos, según iba creciendo me volvía a recordar a mi misma en el tiempo, al igual que Chad Kroeger recordaba a su amor en el videoclip.

     Me recordaba a mí misma intentando retener lo que fue o lo que yo creía que era; sin embargo, cada vez que trataba de agarrarme a mi "yo" de antes, este se desvanecía como la chica de la canción.

     Ha pasado el tiempo, y lo que al cantante le costó entender  los cuatro minutos que dura el video y la canción; para entender lo mismo o algo similar  la que escribe, necesitó casi doce años.

   Doce años para olvidar tantos miedos y tantos complejos, doce años para olvidar la vergüenza, doce años para aprender a quererme a mí misma sin echar de menos lo que con el tiempo se veía tan bonito, cuando en realidad no lo era, doce años para aceptarme, mirarme y decirme a mí misma, que así es como soy feliz...

   Y que pasen doce años más y me recuerde como escribo ahora, que pasen doce años más y al leer esto me pueda decir a mí misma...

                                              "This is how you remind me"
                            http://www.youtube.com/watch?v=1cQh1ccqu8M

jueves, 7 de marzo de 2013

Estúpidas circunstancias




     "Somos esclavos de nuestras circunstancias" lo leo y lo releo otra vez; y ahora me pregunto como pude ser tan estúpida y creer tremenda idiotez.

      "Somos esclavos de nuestras circunstancias" ahí está, otra vez, resonando una y más veces en mi cabeza...
    "Somos esclavos de nuestras circunstancias..."

     ¡¡¡Mentira!!! No somos esclavos de nada; más que de nosotros mismos.

     No eramos esclavos de nuestros padres cuando nos amenazaban que no hiciéramos algo y nosotros no lo hacíamos...
     No eramos esclavos de aquellos amigos, chulitos que teníamos y nos ofrecían un cigarro que no quedaba más remedio que fumar...
     No eramos esclavos de la pareja que se enfadaba cuando decidías pasar más tiempo con los amigos, en lugar de pasar todo el día con él.
     No somos esclavos de la sociedad que nos impone sus normas, no somos esclavos de esas normas que nos imponen su camino...
     No somos esclavos de nada; salvo de nosotros mismos y de nuestros miedos.

    Vuelvo a leer, voy más allá:

       "Me arriesgué, tal vez dije cosas que nunca debí haber dicho; pero somos esclavos de nuestras circunstancias"
     ¡¡¡Mentira!!! Otra vez, ¿Acaso decir lo que se siente es ser esclavo de tus sentimientos?

 Vuelvo a pensarlo de nuevo:

      "Somos esclavos de nuestras circunstancias" Curiosa excusa, para liberarse de otra circunstancia.

      ¿¿Estás leyendo esto?? Si es así, párate a pensar, que modo tan curioso de escapar de la circunstancia que en ese momento era yo.

      "Somos esclavos de nuestras circunstancias" (Como si quisieras decir, ya soy esclavo de una circunstancia, no lo puedo ser de dos) Y yo, esclava de mi circunstancial estupidez, lo creí...

      Créeme, no somos esclavos de nada; salvo de nosotros mismos...

      Esclavo de tu miedo por aquel entonces, esclava de mi rabia en ese momento, esclavo de tu indiferencia en el presente, esclava de esta capacidad innata de amontonar recuerdos para ir desgranandolos poco a poco.

      No me malinterpretes, no soy ya, esclava de tu recuerdo,es que al leerlo me sentí obligada a hacerlo, a decirtelo, a explicartelo, a contarte que no eras esclavo de tus circunstancias, eras sólo un niño estúpido, al que el juego se le fue de las manos...