viernes, 15 de febrero de 2013

Gracias



     A veces, nos ocurren cosas que nos cuesta creer que merezcamos.
     Nos paramos a pensar que no somos tan malos para que nos suceda lo que nos está pasando.

    Hará cosa de un año, se me cayó el mundo encima y llegué a pensar que jamás levantaría cabeza. Sólo quería llorar.
    Lloraba en la ducha, mientras me aseaba, lloraba en la oficina, mientras tenía la cara tapada, lloraba mientras veía la tele, lloraba mientras hablaba por teléfono, lloraba hablando por Skype, lloraba encerrada en mi cuarto, lloraba cuando iba de visita al pueblo, lloraba mientras mis amigas me consolaban, lloraba ante la mirada atónita de mis tíos y mi padre, de mi abuela, que no sabían porque lloraba, lloraba mientras mi sobrina se quedaba a dormir conmigo en casa y la abrazaba mientras la repetía una y otra vez que era la única persona que conseguía que esas lágrimas que derramaba no dolieran tanto. Lloraba mientras mi hermana me miraba sin saber que decirme, lloraba y lloraba... Sólo lloraba.

    Además de llorar, no soportaba estar en casa, las paredes se me caían, el no poder hablar con nadie me mataba.
    Cualquier excusa era buena, para no quedarme en casa. Volví a las clases de la autoescuela, seguí el consejo que algunas personas me daban:

    Escribe, que al final todo se pasa.

    Empecé a escribir, hice este blog, con el tiempo las entradas que hablaban de lloros y de penas, pasaron a contar historias típicas que me pasaban, historias con una pizca de humor, historias estúpidas; pero que escribir para contarlas me ayudaba.

    Y tardé en sacarme el carnet de conducir, porque lo cierto, es que he sido muy vaga.

    Estar así, me demostró, cuan pesada podía llegar a ser mi familia, que me llamaba practicamente dos veces al día, para saber como me encontraba.
   
    Seguí con mi blog, mis historias y mis andanzas...

    Un día hablando con un compañero, le dije que de todo se saca algo bueno, hasta de lo más malo; sin embargo él lo dudaba.

    Durante mucho tiempo, estuve odiando a la persona que consiguió hacerme sentir tan mal, tan estúpida, tan utilizada; pero hoy me reía mientras le contaba a una amiga que en el fondo tenía que darle las gracias.

  Gracias a esta persona empecé este blog, gracias a este blog, acabé encontrando a unas personas que llevaba buscando durante mucho, muchísimo tiempo, y a quien no sabía cuanto me alegraría encontrar hasta el mismo momento en que lo hice.

    Por eso, muchas veces lo pienso, y a pesar que lo de quedar de tonta no me va para nada:

   Todo pasa por algo, todo tiene su razón, las personas que se cruzan en nuestra vida siempre nos aportaran algo, bueno o malo y aunque se que no lo leerás y hay un poquito de rabia en mis palabras, porque como siempre digo y he dicho antes, lo de quedar de tonta no me gusta nada.

   Gracias, si no es por esto no me propongo sacarme el carnet de conducir, si no es por esto, no vuelvo a escribir, a pesar que es lo que más me llena. Si no es por esto, no soy capaz de permitir que mi familia me vea llorando y hacerles ver que estaba mal. 

    Gracias, porque si no es por ti, hoy no hubiera encontrado la otra parte que me faltaba.
   

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