domingo, 17 de noviembre de 2013

Cosas que no sabes de mí...

Hay montones de cosas que sabes de mí...

Montones, porque yo no callo.
Montones,  porque no paro de hablar y contar todo lo que se me pasa por la cabeza.
Montones, porque a veces tengo una verborrea tan insufrible que la persona de al lado quizás esté deseando que calle de una vez.

Hay montones de cosas que sabes de mi...

Sabes cuales son mis grupos de música favoritos y que intento no olvidar nunca mis cascos para escucharlos, porque sin música no se vivir.
Sabes que me gusta leer, pero que más aún, me gusta escribir.
Sabes que me enfado mucho y puedo dar muy malas contestaciones, aunque nunca te llegarán a herir.

Hay montones de cosas que sabes de mí, montones... muchas más de las que voy a escribir aquí...

Pero también hay cosas, quizás no tantas, aunque sí, también hay cosas que no sabes de mí...

No sabes que cuando estoy callada es porque no me quedan fuerzas para hablar o porque lo que estoy pensando no se puede decir.
No sabes que cuando estoy enfadada de verdad, es cuando no hablo, porque se que si dijera lo que pienso podría llegar a hacer mucho daño y serían cosas que a nadie le gustaría oír.
No sabes que no me gusta que me interrumpan cuando leo, porque es como si me obligaran a volver de un viaje antes de la fecha de vuelta que yo elegí.
No sabes que sigo llorando sino me gusta el final de una película y me hace sentir un poco infeliz.
No sabes que tengo treinta años y me siguen gustando los dibujos animados.
No sabes que aunque siempre digo que soy una mema, no me gusta que la gente me vea llorar y me escondo o procuro tener los ojos abiertos; porque si los cierro, mis lagrimas intentarán escapar y serán vistas por los demás.
No sabes que cuando lloro de rabia, me ahogo porque no puedo hablar...
No sabes que si me entra la risa tonta mientras me están preguntado si necesito algo, probablemente es porque también esté llorando, emocionada porque veo que se preocupan por mi.
No sabes que a veces quiero tanto, que me duelen los dientes de tanto apretarlos mientras  doy un abrazo.
No sabes que arrugo la nariz, siempre que  recuerdo cosas que me avergüenzan.

No sabes que probablemente algún día leyendo esto vuelva a arrugar mi nariz, pensando que te he contado cosas que quizás jamás te debí decir.
 

martes, 5 de noviembre de 2013

Lluvia de Recuerdos...

    Miro por la ventana del coche y el cielo cada vez está más gris...
    Hace quince minutos estaba esperando en la calle mientras el frío hacía que encogiera los músculos de mi espalda como si de ese modo todos los huecos que pudiera tener mi cuerpo se cerrasen y no dejaran entrar al frío.
    Parecía que iba a llover... no me gusta la lluvia en otoño, tampoco me gusta la que cae en invierno y no suele gustarme la de la primavera ni el verano.
    Sin embargo hay ocasiones en que me encanta caminar mientras me mojo, quizás no sea tanto la lluvia lo que me gusta sino ese color gris que traen las nubes cuando traen la panza cargada de ella.
    Parecía qlue iba a llover, la plaza que había enfrente del colegio estaba llena de niños que acababan de salir de las actividades extraescolares, aún era pronto; pero ya parecía de noche.
    Hacía frío, parecía que iba a llover, el cielo estaba gris y de fondo mientras los niños jugaban, un churrero inventaba aroma a aceite frito que entraba por mi nariz haciéndome recordar cosas...
    Recuerdos del pueblo en fiestas, cuando hace años las ferias eran frías y apurábamos la última noche comiendo churros con chocolate para al final acabar tirados en el colchón de cualquier chiringo, riendo e intentando no dormirnos, porque dormirse significaba que las fiestas finalmente habían acabado hasta el año siguiente y quizás al siguiente no fueran tan buenas como el presente.
    
    Recuerdos de parque con arena al salir del colegio, recuerdos de historias que leía de pequeña, donde los protagonistas eran niños que también salían del colegio y a los que les daban un bollo con azúcar y un vaso de leche para merendar, mientras yo me quejaba porque mi bocadillo de mortadela me parecía mucho menos interesante que el bollo de azúcar
    
    Recuerdos de lluvia debajo de tu paraguas, abrazada a ti para que el agua no nos mojara a ninguno de los dos mientras buscabamos un sitio para beber después de cenar... paraguas que dejaste un día olvidado en mi casa y allí se quedó...

    Recuerdo del "barrio alto" en Semana Santa, lleno de chicos y chicas mientras llovía y yo cantaba un "que llueva que llueva la Virgen de la Cueva"...

    Constancia de lo que fui, un cielo gris que lloraba, un cielo gris que estallaba en truenos y rayos, un cielo que muestra que después de la tempestad siempre llega la calma...

    Miro por la ventana del coche y cada vez está más claro que va a llover y recuerdo...

    Tardes de lluvia en las que jugaba con mi nenuco mientras la alfombra del salón arropaba las plantas de mis pies y en ocasiones también arropaba mi tripa si me daba por jugar a las cocinitas a ras del suelo...

    Tardes de lluvia con los pies empapadísimos al salir de una actividad del cole donde nos habían puesto una película de un tal "San Francisco de Asís"
     
    Miro por la ventana del coche, mi hermana enciende los limpiaparabrisas... finalmente llueve, otro recuerdo que revivir cuando vuelva a parecer que va a llover...

    Pasará el tiempo, lloverá y entonces recordaré aquellos viajes en coche camino a ver la familia, camino al pueblo y a sus recuerdos, camino a sus parques, camino a sus churros, camino a sus ferias y camino a sus juegos...

     Parece que va a llover...

viernes, 1 de noviembre de 2013

¿¿DÓNDE ESTABAS EL DÍA DEL MUNDIAL??

¿¿Dónde estabas el día del mundial??

      Hoy finalmente la he visto... Un montón de semanas intentando convencer a las que son mis amigas para ir al cine a verla y hoy por fin la he visto.
      No os he esperado, ¿¿Para qué?? Ya me estaba haciendo a la idea que no iba a conseguir que entre las cuatro señaláramos un día en el calendario para escribir debajo de la susodicha jornada, una frase que dijera algo parecido a: "día de cine con estas" o algo así...

     Así que, cansada de estudiar durante toda la tarde... y de mirar el facebook... y de escribir por whatsapp... y de levantarme a la cocina a por el bote de Nocilla y de volverme a levantar porque me olvidé los cacahuetes al lado de la nevera. Finalmente, cansada de todo eso y con la esperanza de que la película acabara pronto para irme a dormir temprano porque a mí, mañana, me toca ir a trabajar, me la he puesto. No sin antes pediros permiso, o al menos daros el parte de lo que iba a hacer, insinuándoos de ese modo, que la iba ver yo sola y por tanto, ya no había lugar a que vosotras fuerais al cine a verla sin mi.

     No existe esa posibilidad, cuando tú está emperrada o emperrado en ir al cine y se lo dices insistentemente a tu pareja y acabas cansándote y la ves en el ordenador de tu casa; igual que matarías a tu novio si después de esto él  fuera a verla; igual yo os mataría a vosotras si se os ocurriera ir al cine las tres juntas a ver esa película. que evidentemente yo ya vi.
    Eso no es posible... somos algo extraño, definible como "amigas treinteañeras en la edad del pavo" or something similar que no sabría como definir.

    El caso es que la he visto, "La gran familia Española" ambientada en el día que España gana el mundial; Y me ha dado por recordar donde estaba yo el día del mundial...

    Estaba trabajando, estaba en la oficina de Atocha y a mi el fútbol, lo cierto es que ni fu ni fa, pero me puse la radio.
    Me enrabieté con la patada que un holandés le daba a un español... Me enrabieté mientras a las diez y algo de la noche, ya fuera de la oficina, corría como alma que lleva el diablo para llegar a vuestro piso en Móstoles y al menos poder ver el final. No me fui a casa, que la tenía a quince minutos en metro, me fui a Mostoles, porque quería verlo allí.

   En el camino de la estación a vuestra casa, no había nadie en la calle, y apenas veía luces en las casas, pensé que habíamos perdido, porque no oía ni un triste grito de felicidad.

     Finalmente llegué, llegué para ver como ganábamos, llegué para ver como Casillas agarraba a la Carbonero y la soltaba aquel beso que a todas se nos quedó grabado en el cerebro.
   
    Los besos robados, son mi debilidad...

    Y hoy mientras estaba viendo la película, recordar el día del mundial, ver escenas que te hacen pensar la importancia que tienen algunas personas para ti... Pensar cuanta gente, tanta, tantísima gente ha pasado por nuestras vidas durante toda su extensión.
   Pensar que pocas personas de ese gran tanto se han quedado perennes en las nuestras y pensar que nosotras sí...
   Pensar en las veces que hemos llorado por esas hojas caducas que desaparecían y llorábamos, entre nosotras, porque nosotras sí...
   Pensar en tardes aburridas de estudio, poniéndole la chispa entre nosotras...
   Pensar que me  voy a dormir y rara es la noche que no tengamos mensaje de buenas noches...

    En fin... no me hagáis caso, es que con el cine español me da por pensar y por recordar y da la casualidad, que si intento pensar algo importante donde vosotras no estuvierais no lo soy capaz de encontrar.

    Buenas noches chicas!!!