sábado, 18 de enero de 2014

La hora del amor (El bicho acecha) ;)



     La hora del amor:

     Dicese de aquella situación anímica de la mujer provocada por motivos varios: un estado máximo de ebriedad, sufrir una imperiosa necesidad de mimos o simplemente porque la hora del amor llega y no se puede dejar de saciarla.

     Este proceso sentimental provoca en la mujer un descenso de glóbulos blancos (esos mismos que combaten la intromisión de cualquier cuerpo ajeno en el nuestro propio) a la vez que genera un aumento de los glóbulos rojos (aquellos que en los dibujos de "La Vida es Así" iban cargados de burbujas de oxígeno cual minero sacando carbón de las minas).

    Cuando esto sucede, la situación que se nos plantea es la siguiente: Se da un menor nivel de defensa que impida la introducción de cosas extrañas en nuestro cuerpo y millones de glóbulos rojos se mueven de un sitio para otro sin control ninguno provocando en nuestro sistema lo que comúnmente se conoce como tener la sangre alterada; y no, no es necesario que sea primavera.

     Estos glóbulos, los rojos, se moverán por nuestro flujo sanguíneo, sin ningún fin concreto. Tan poco concreto como el objetivo de la situación que se da en este extraño proceso biológico, pero que cualquier mujer ha sufrido en algún momento de su vida:   "La hora del amor".

    Hora sin un fin más allá que el de abochornarnos a la mañana siguiente cuando nos hemos dado cuenta que nos hemos hecho "muy amiga" de un tío al cual podemos adjudicarle cualquiera de estas opciones:

     a) Tío que no conoces de nada, es más, quisieras seguir sin conocerlo y sin embargo, allí está plantado a tu lado y tú sin saber de donde leches ha salido.
 
    b) Tío que si conoces, y que ahora, conoces mucho más de lo que te gustaría y no sabes que excusa inventar para no volver a coincidir con él.

    c) Tíos. Sí, ¡¡¡¡TI-OS!!!! Y aquí ya puedes ir rezando todo lo que sepas para que pertenezcan al tipo de:  "tíos que no conoces de nada" porque si los conoces, al día siguiente todos los que te conocen a ti, también van a conocer que eres un pelín guarra.

    d) Tío que conoces o no conoces, pero que oye, encantada de habernos conocido... Miras lo mono que es mientras se te cae la baba. (Situación ideal, pero bastante menos común).

    Esos son probablemente las situaciones más típicas que se pueden dar un Viernes o un Sábado por la noche si sufres esta dolencia,

    El primer paso para evitar esto es reconocer los síntomas y tomar medidas:

    Que te pones muy borracha pierdes el norte y te da igual acabar comiéndote los morros con cualquiera: Avisa a tus amigas, pídeles que suplan tu falta de glóbulos blancos y sean ellas mismas las que bloqueen el paso a cualquier ser humano que pretenda aprovecharse de esa desventaja transitoria provocada por el alcohol.

    Que de repente notas que tu cuerpo pide mimos y con tal de conseguirlos te liarías con cualquiera: ¡Cuidado! si quieres mimos, dile a tus amigas que te den un abrazo o mejor, llama a tu madre, estará encantada de oír cuanto la quieres y te responderá con la misma moneda.
    Y es que los mimos de conocidos o desconocidos, que para que negarlo, nos repugnan un poco, es como ese grupo que hay por facebook: "ir al macdonalds y pedir una ensalada es como ir al puticlub y pedir amor". Pues esto, un poco más light pero igual.
    ¿De qué sirven los mimos de un extraño? Yo reconozco que me encantan las cosquillitas, esas que te hacen despacito, no las que te hacen para que te mueras de la risa, pues eso, a mí esas, me encantan  o peor aún, reconozco que es demasiado fácil engañarme con cosquillas...

    Pero chicas, no hay que dejarse engatusar, a saber si esos dedos extraños que te tocan van a tener las uñas llenas de roña. Y no me vengáis con que se puede verificar, porque mentís. Una noche a las tres de la mañana en una discoteca con poca luz, ya puede llevar las uñas negras de mierda, que vosotras pensaréis que os estáis liando con un gótico.

     "La hora del amor": Conjunción de sentimientos encontrados, hormonas disparadas y una desventaja emocional y mental generada por una reducción en los niveles de alerta de la persona.
    El abordaje a una chica en esta situación debería calificarse como delito.

    Yo por ejemplo, puedo beber lo que quiera, que por muchas tonterías que diga y haga, a mí el alcohol, no me trae la hora del amor.

   Sin embargo... ¡Ay de mí, como me entre sueño!

    En mi alegato al juez, ante la denuncia puesta a aquella persona que trato de aprovecharse de la incipiente hora del amor que la somnolencia provoca en mi persona referí:

    Que si tengo sueño soy más cariñosa y si encima me engatusan con cosquillas, eso ya... ¡¡¡Es atacarme a traición!!!

    El magistrado, poco comprensivo conmigo, me pidió que la próxima vez que me entraran ganas de quedarme dormida en el sofá de una discoteca, sería mejor que me levantara, puesto que no es lugar para dormir, me despidiera de mis amigos cogiendo mi abrigo y me dirigiera a la calle para que el aire fresco de la noche me quitara la somnolencia y esto unido a que ya llevaría mi abrigo puesto, impediría que las manos roñosas de un fulano tuvieran acceso a mis brazos para hacerme cosquillas y que si aún así todo esto fallaba me dijo por favor:

     Sea un poco coherente y sueltele eso de:

              ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡CONTIGO NO BICHO!!!!!!!!!!



    Y para que veáis lo fácil es decirlo:


                             http://www.youtube.com/watch?v=VztJqQPalZc

No hay comentarios:

Publicar un comentario